Tiempos de Carnaval, de disfraces, de desfiles, fiestas y risas. En estos días de divertimento y desenfreno, cada región saca a lucir sus recetas de dulces típicos, el mejor acompañamiento para “el pecado”. Una de las recetas más deliciosas viene de Galicia, las filloas. 

Hemos visitado uno de los catering gallegos más apreciados de Madrid, Masseda Catering, totalmente artesano. Su fundadora es Victoria Maseda, una joven y brillante cocinera gallega que plasma su amor a la cocina tradicional en cada plato. 

Recetas del corazón y piezas de alma, todos los platos de Masseda Catering se elaboran con ingredientes de altísima calidad, en la mayoría de los casos procedentes de Galicia y según los procesos de cocina tradicional. La oferta es , desde sus famosas empanadas hasta platos de carne, aves rellenas, todos tipo de asados, marisco o postres.

El público madrileño no ha tardado nada en enamorarse. A Victoria, le hemos pedido compartir una receta de Carnaval y aquí tenemos la receta auténtica de su abuela.

Ingredientes

 500ml de caldo de cerdo (de solana, rabo de cerdo salado…)

2 huevos

180g de harina

Agua para corregir punto de sal si es preciso

Tocino de cerdo sin nada de piel o carne para untar la sartén

RECETA 

Preparamos un caldo de cerdo (en este caso de rabo y/o solana desalado porque en esa parte del centro se concentra mucho el sabor que queremos conseguir). Que hierva a fuego lento al menos una hora. 

Lo dejamos enfriar y, una vez frío, se desgrasa lo máximo posible (es muy fácil porque la grasa se va hacia arriba, así que con colarlo lo tenemos listo). 

En una olla o bol, ponemos medio litro de caldo. Se añade la yema de 2 de huevos y subes las claras a punto de nieve para que estén todavía más jugosas. 

Agregamos la harina que pida y se bate con la batidora (tiene que quedar una textura similar a nata líquida). Probamos para corregir el punto de sal con agua si está muy salado, o con sal si nos quedó soso. Este preparado se llama amoado, sí sí, ¡Amoado!

Y ahora empieza lo más largo: En una sartén antiadherente muy caliente, se pasa un trozo de grasa de tocino, sin nada de piel ni carne, sólo tocino de cerdo, y se echa la cantidad de amoado necesaria para cubrir el fondo de la sartén, cuánto más finas más difícil pero más ricas.

Cuando estén hechas por un lado, se le da la vuelta para que se hagan por el otro lado y luego se deja enfriar en una superficie de mármol o similar (no madera) y se pasan al plato.

No te frustres si las primeras no se dan bien, pasa en las mejores familias y así las catas desde el principio.

Y ánimo con esas yemas de los dedos! Porque al darles la vuelta se ponen un poquito colorados… El truco es humedecerlos en un papel de cocina empapado de agua, y utilizar una espátula de silicona  para despegar todo el borde la filloas y así darle la vuelta más fácilmente.

Se pueden acompañar de lo que se quiera: miel, mermelada, nata… aunque lo más típico es azúcar. También se pueden enrollar y asar varias juntas en una sartén untada con un poco de mantequilla y, cuando estén tostadas por un lado, le das la vuelta a todas juntas con un plato (como si fuera una tortilla) y las tuestas por el otro lado. 

Así las tienes que comer recién hechas, calentitas espolvoreadas con un poco de azúcar. Qué, ¿te animas a hacerlas? Si no, puedes llamar a Masseda Catering que te las mandarán donde haga falta.

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