Una de las páginas más negras de la historia de la civilización occidental ha sido sin duda el exterminio del pueblo judío (así como de otros grupos étnicos), durante la II Guerra Mundial. Seis millones de judíos, entre ellos millón y medio de niños, fueron asesinados durante el genocidio nazi. Dicho de otra manera, dos de cada tres judíos europeos fueron exterminados de manera atroz. Cada persona asesinada tenía un nombre, una vida, una identidad y ese es, entre otros, el objetivo del Centro Yad Vashem para la memoria de la Shoá: dotar a las víctimas de la dignidad que le fue arrebatada, velar por los valores que protegen del racismo y asegurarse que la historia no se cuenta según conviene.
Hemos querido hablar con dos de los máximos representantes de la Asociación Yad Vashem en España, el Presidente de esta Asociación Samuel Bengio y Guido Ruda responsable de Relaciones Institucionales, que nos han explicado el funcionamiento, objetivos y actualidad de la Asociación.  

 

Comencemos por el principio… ¿Qué es Yad Vashem? 

Es el Centro Mundial para la Memoria de la Shoá/Holocausto. Es un organismo creado por el Estado de Israel en 1957 con un doble objetivo: Por un lado honrar la memoria de las víctimas y por otro educar en los valores que no se respetaron y que hicieron posible que una tragedia de esa magnitud fuera posible.

El tema de la memoria es fundamental. Tiene como objetivo primordial el recuperar todos y cada uno de los nombres de las víctimas para devolverles en el recuerdo su dignidad como personas. Así al día de hoy se han recuperado más de 4,8 millones de identidades y el objetivo es alcanzar los 6 millones; es una tarea cada vez más complicada. Por ponerte un ejemplo, los Einsatzgrupen, grupos armados que seguían a los ejércitos alemanes en el frente oriental se dedicaban a eliminar a los judíos en cada pueblo ya encerrándoles en la Sinagoga y prendiéndola fuego, ya pegándoles un tiro frente a su propia casa o delante de una fosa común, sin ningún registro de nombres, día tras día, durante más de dos años: se estima a más de 1.8 millones de seres humanos eliminados “por bala” o pogromo organizado. Recuperar uno a uno los nombres de las personas asesinadas y relacionarlos con sus familias es un trabajo realmente arduo. 

“Yad Vashem tiene un doble objetivo: honrar la memoria de las víctimas y educar en los valores que no se respetaron y que hicieron posible que una tragedia de esa magnitud fuera posible”

 ¿De dónde proviene el nombre Yad Vashem?

Es una frase del Profeta Isaías: «Y les daré a ellos en mi casa y dentro de mis muros un monumento y un nombre “Yad Vashem” que no serán arrancados.”

¿Y la financiación de donde proviene?

El Centro Mundial se financia por medio de una dotación presupuestaria proveniente del Estado de Israel, la cual está regulada por ley, así como por donativos de familias de supervivientes y donantes privados, judíos y no judíos, de todo el mundo.

¿Por qué Yad Vashem está presente en muchos países?

El Centro tiene un enorme prestigio debido a la inmensa labor internacional que hace para recordar a las víctimas y para educar en los valores que contribuyen al respeto por la dignidad humana y la solidaridad que debe siempre prevalecer en toda sociedad.

En España durante los últimos 10 años se han formado en Jerusalén a más de 500 educadores. Esto fue gracias a un convenio entre el Ministerio de Educación Español, Centro Sefarad-Israel  y el Centro Yad Vashem en Jerusalén.

¿Crees que la Shoá comienza a ser olvidada? 

Es una buena pregunta. En primer lugar, hay que dejar claro que no hay ningún fenómeno histórico que haya sido estudiado con tanta profusión como lo esta siendo la aniquilación durante la II Guerra Mundial de las Comunidades Judías de Europa. En la biblioteca del Congreso de Estados Unidos, hay más de 16.000 libros que tratan de la Shoá/ Holocausto.

Sobre lo que me preguntabas, parece que algunos lo quieren olvidar. Es el testimonio de lo más atroz que existe sobre la naturaleza humana. No hay nada comparable. Fundamentalmente lo que caracteriza a la Shoah es que no había ningún tipo de escapatoria para el judío. A partir de 1941 se cierra Europa para eliminar físicamente a todos los judíos en todos los países aliados al eje o bajo dominación nazi, había que aniquilarlos a todos sin excepción.

Polacos, húngaros, búlgaros, franceses, holandeses… todos participan. Hay muchos países que hoy día quieren alejarse de esa barbarie y dar una visión de la historia diferente, intentar suavizar, etc. pero la realidad es la que es. Por ejemplo, en Polonia había más de 3.0 millones de judíos de los que solo sobrevivieron unos 300.000. Los nazis no podían acabar solos con 3 millones de judíos. Hubo necesariamente colaboración de la policía local y en muchos casos de la población también. Sugiero que lean lo que paso en los países del Báltico durante toda la ocupación que duro más de 3 años, el odio, las balas y la crueldad humana se encargaron de eliminar a la población judía. Otro ejemplo, en enero de 1944, cuando Alemania tenía ya perdida la guerra fue la policía húngara quien colaboró con los Nazis para llevar a las cámaras de gas a más de 400.000 judíos en tres meses!

“Parece que algunos países quieren olvidar el Holocausto. Es un testimonio de lo más atroz que tiene la naturaleza humana…. No hay nada comparable”

 

¿Has notado que haya cambiado la sensibilidad sobre la Shoá en los últimos años, en la última década? 

Desgraciadamente para nuestras generaciones nunca tendremos suficiente distancia para analizarlo. No la podemos tener, no podemos analizarlo de manera fría. Nos falta distancia.

Pero lo que sí es cierto es que la memoria de las naciones es muy corta y estamos viendo situaciones que se parecen mucho a las que iniciaron este proceso de locura, situaciones donde se marca al otro, se le señala, donde se quiere que el otro “desaparezca”. En algún momento esto acabó con un efecto en cadena que trasforma al otro en un “enemigo”, cuya eliminación se puede justificar. Es lo que ocurrió.

Hay una anécdota que cuenta el historiador Peter Hayes, profesor de la Nortwestern University, en su libro “Why, explaining the Holocaust” que es muy ilustrativa. Había una mujer de un oficial alemán que estaba establecido en Ucrania, la cual un día encontró dos niños hambrientos abandonados. Ella los acogió y los llevó a su casa, donde les lava, les da de comer, les cura las heridas, etc. Al terminar los lleva al jardín y les mata. Al terminar la guerra ella explica que los mató porque eran “el enemigo”, y que, si ella no los mataba, los niños la matarían a ella. Cumplió con el deber de hospitalidad y momentos más tarde cumplió con el deber que la habían inculcado de matar a los judíos. Es una clara muestra de lo que se conoce como “valores invertidos”, donde el mal se legitimiza como algo necesario y bueno para la causa.

¿Crees que podría volver a ocurrir un fenómeno parecido a la Shoá, la exterminación de un pueblo de una manera sistemática, donde no se busca la expulsión sino directamente acabar con ese pueblo? 

Hay ejemplos en la historia reciente de Europa donde se hicieron horribles matanzas, una matanza de seres humanos es algo horrible. No hay diferencia en el horror. Donde si hay diferencia es en el objetivo final: la aniquilación de los judíos debía ser total y es en esto que se distingue el genocidio de la Shoa de otros genocidios: total, por todos los medios y de una crueldad incalificable.

Si la Segunda Guerra hubiese durado un año más los judíos hubiéramos sido exterminados en Europa. Muchos campos de extermino se cerraban porque no había carga humana para matar, y cuando al final de la guerra empiezan a concentrarse en determinados campos que tienen un sistema más industrial de exterminio como Auschwitz, era por la mayor eficiencia del sistema para matar. Lo único que ralentizó la eliminación inmediata fueron los trabajados forzados para la industria de guerra.

De hecho, las fábricas estaban alrededor de los campos. La industria alemana se beneficiaba de la mano de obra esclava que el Reich ofrecía a las grandes corporaciones, muchas de las cuales por cierto siguen existiendo al día de hoy, como por ejemplo la industria automovilística o la que recuperaba el oro de los judíos exterminados.

Con todo esto queremos manifestar que el fenómeno es desgraciadamente único. Sobre la pregunta de si puede volver a ocurrir… si ocurrió una vez, puede volver a ocurrir. Esto es lo que la humanidad debe entender. La Shoá es un engranaje de situaciones, una detrás de otra que acaba enviando a más de 3 millones de personas a campos de exterminio, a un millón y medio de personas a fosas comunes eliminados por bala, y 1,5 millones matados por hambre y enfermedad en los guetos.

Los nazis querían conseguir una Alemania libre de judíos.

Pero cuando comienzan a invadir territorios, cada vez tienen más y más judíos dentro de su área de influencia y entonces ya no era posible forzarles a que se marcharse. En Alemania la política de acoso del gobierno nazi hacia los judíos fue tan terrible que la mayoría se marcharon, pero en otros países se dan cuenta que logísticamente es imposible y ahí aplican primero el sistema de guetos para matarlos de hambre, en zonas cada vez más inhóspitas, pero eso no va lo suficientemente rápido, y entonces recuperan la solución que tenían para la eliminación de las personas con malformaciones físicas y psíquicas, gaseándolos en sanatorios. Este grupo de “especialistas” se desplaza a Polonia y es el que pone en marcha las cámaras de gas. Una cosa lleva a otra, cada vez más atroz, considerada como necesaria.

“Sobre la pregunta de si puede volver a ocurrir… hay un dicho que dice que si ocurrió una vez, puede volver a ocurrir. Nada podía anticipar lo que podía ocurrió y no obstante sucedió. Esto es lo que la humanidad debe entender”

 ¿Qué película y libro crees que reflejan más fielmente la Shoá desde un punto vista documental? 

Yo no veo películas sobre la Shoah porque nunca se puede reproducir lo que ocurrió ahí, luego representan una mala interpretación del horror, de su banalización cotidiana, y de su referencia temporal.

El judío tenía que tratar de sobrevivir como fuera, minuto a minuto, durante 4 largos años, su supervivencia era imposible. Eso no se puede tratar en una película. Pero sí hay libros que tratan de recoger los testimonios de supervivientes que decidieron hablar. Hay que recordar que muchos supervivientes jamás quisieron hablar sobre lo que vivieron. Algunos nunca hablaron, otros tardaron muchísimos años en hablar… les era imposible articular ese horror.

Un ejemplo, ¿qué piensas del experimento sobre el cuerpo de una mujer, que la sacan a su recién nacido, la atan con una camisa de fuerza y dejan a su bebe morirse de hambre al lado suyo para medir su capacidad de resistencia al dolor? ¿Qué mente puede idear una experiencia así? Y hay experiencias todavía más crueles si cabe… eso sucedía cotidianamente en los campos. Yo recomiendo el libro del que ya te hablé antes, “Why, explaining the Holocaust” del profesor e historiador Peter Hayes, que ha dedicado 35 años a enseñar la Shoá.

Que piensas cuando oyes “pues mira, ahora los israelíes están haciendo lo mismo con los palestinos” … 

Lo primero que demuestra es una ignorancia profunda. Él no sabe que aconteció en la Shoá, ni sabe lo que está aconteciendo en Israel. Es doblemente ignorante.

Segundo, sí realmente quisiese entender lo que está pasando en Israel y lo que sucedió en la Shoá, en sólo dos horas de lectura comprendería que es una comparación imposible. Una cosa es un genocidio (la Shoá) otra cosa es un conflicto político (el problema de la Autoridad Palestina). En este último se han sucedido los planes de paz e Israel suministra a la Autoridad palestina, luz, alimentos, agua, sanidad, … el que no se lo crea que haga el esfuerzo de ir y ver; luego hablamos.

¿Cuáles son los proyectos que estáis llevando a cabo en estos momentos? 

Para nosotros el más importante es el encuentro anual de educadores. Como te comenté antes, en 10 años han ido más de 500 educadores de escuelas españolas para que se formen para poder explicar y enseñar la Shoá llamada El Holocausto. Estos educadores actúan todos los días en sus centros de enseñanza, montando programas, iniciativas, etc. para enseñarlo de manera original y didáctica. Para nosotros es muy importante que vengan una vez por año para que recojan material e ideas, que se reúnan con sus colegas para intercambiar experiencias, etc… tras su paso por Yad Vashem en Jerusalén. Es fundamental darles apoyo desde la Asociación. Nosotros creemos que son los únicos que pueden trasladar de una manera estructurada y pedagógica a la sociedad española lo que fue la Shoá. Son una pieza fundamental para trasladar este episodio de la historia a la gente más joven y así a través de la enseñanza estaremos colaborando para que esto no vuelva a suceder.

“Yo no veo películas sobre la Shoah porque nunca se puede reproducir lo que ocurrió ahí. Por ejemplo, “La lista de Schindler” solo muestra a una persona relativamente bondadosa que salvó a cientos de judíos, pero no muestra lo que realmente pasó en los campos”

 Pero también montáis exposiciones, conferencias…

Sí, también. Hay una iniciativa que consiste organizar unos viajes a Israel para que los grupos visiten de forma organizada Yad Vashem y visiten las salas del museo con guías de habla española, escuchen testimonios, atiendan a conferencias… Son 4 días en Israel para conocer y vivir experiencias desconocidas y que les lleva a no pecar de ignorancia sobre esta realidad: Se vuelve con otra visión. También organizamos conferencias, como la visita de un experto en el tema o de un superviviente.

Por cierto, cada vez deben de quedar menos testimonios vivos…

Calculamos que hay 211.000 supervivientes, mayores de 85 años. Dentro de poco no tendremos a nadie que pueda dar testimonio. Ahora sobreviven los que tenían entre 5 y 15 años cuando sucedió. Hay que recordar que hasta los 15 años en los campos automáticamente se iban a las cámaras de gas. Cuando llegaba un tren a un campo había lo que llamaban “la rampa”. Bajaban del vagón, y había una selección de apto o no apto para el trabajo. Los niños no eran aptos para el trabajo, pero algunos conseguían evitarlo engañando al seleccionador, otros por pura suerte. Esos son los supervivientes, auténticos milagros.

Supongo que en Israel se habrán grabado los testimonios…  

Sí, pero no es lo mismo que oírlo de la propia persona. Queremos que los hijos de los supervivientes asuman la responsabilidad de contarlo, pero muchos no han oído nada de los padres sobre esos años.

En España siempre nos han dicho que el gobierno de Franco, pese a ser fascista no colaboró con los nazis en la persecución de los judíos, más bien al contrario, y que intentamos salvar al mayor número de judíos posible, otorgándoles salvoconductos, etc.

Por lo que yo sé eso no es exactamente así, lo que hubo es un apoyo del cuerpo diplomático español en determinados países de Europa para salvar a los judíos de origen español, a los sefardíes, y eso se hizo casi a nivel personal. Por cierto, esas personas gozan de nuestro reconocimiento eterno y están en el Jardín de los Justos, en Jerusalén.

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