Madrileña y periodista de raza, vivió de cerca el período previo y posterior al 1-O en Cataluña. Hemos querido conversar con ella para conocer su visión acerca del asunto y averiguar cómo ha sido vivir desde dentro el controvertido proceso independentista.

¿Siempre quisiste ser periodista política?

Desde primero de carrera estuve trabajando en medios de comunicación, aunque fuesen pequeñitos. Curiosamente, yo siempre decía que jamás me dedicaría al periodismo deportivo ¿Y qué hice? Comenzar escribiendo sobre la liga inglesa en una web. Luego seguí trabajando en deportes en diferentes medios como Vavel o Goal. Me di cuenta de que odiaba el periodismo deportivo, pese a ser una gran aficionada al fútbol. Después de terminar la carrera me fui a Escocia unos años a perfeccionar el inglés. Allí trabajé lavando platos y de camarera y aproveché para colaborar en diferentes medios de Reino Unido. Al volver, entré a trabajar en OKDIARIO. La verdad es que sí, siempre quise ser periodista.

¿Cómo fue tu incidente con Juan Carlos Monedero?

Es una historia un tanto rocambolesca. Fue en la época de la idea ridícula del llamado “tramabus”. En ese bus estaba pintada la cara del director del medio en el que trabajo, Eduardo Inda. Me monté y pregunté por qué habían puesto la cara de un periodista junto con la de gente imputada y condenada por delitos de cohecho, corrupción. etc. Un día subió al autobús Juan Carlos Monedero pese a que él dice no pertenecer al partido… Durante esos días estaban comenzando las primeras protestas callejeras contra el régimen de Maduro en diferentes ciudades venezolanas, y se había producido la muerte de unos jóvenes a manos del aparato represor chavista; pregunté a Monedero si condenaba esas muertes. Su respuesta, saliéndose por la tangente como no podía ser de otra manera, fue preguntarme si yo sabía quién era el Presidente de Portugal. Le pregunté que si me estaba haciendo un examen de conocimientos, y que la periodista era yo, y que si quería contestar a la pregunta estupendo, y que sino, pues nada. A partir de ahí no me ha mirado muy bien…

¿Has vuelto a hablar con el?

Si, de hecho es una persona tan despistada que una vez me confundió con la supuesta jefa de prensa de Errejón (digo supuesta porque Errejón tiene jefe de prensa, no jefa de prensa). ¡Ah! Y otra vez me ofreció anacardos… En fin…

¿Cómo fue tu llegada a Cataluña?

Al principio llegué sola, a finales de septiembre. Me quería empapar de la realidad catalana. Lo que hacía era salir por la mañana, dar una vuelta y ver lo que pasaba en la calle para conocer lo que ue pensaba la gente ajena a los políticos

¿Y qué es lo que más te sorprendió en tu llegada?

Hum… ¿La verdad? Nada. Yo ya había estado bastantes veces en Cataluña, y realmente era lo que me esperaba. Barcelona es una ciudad multicultural, donde a pesar de lo que se diga si tú hablas en español, te responden en español. También es cierto que hay una minoría que por provocar no quieren hablarte en español. Pero no deja de ser una anécdota.

Perteneces a un medio no muy querido por los independentistas… ¿notaste algún tipo de mal rollo por ese tema?

Uy, sí, muchas veces. Al principio íbamos con micros de corbata y sin identificación. No por nada, simplemente porque los micros con logo los necesitaban en redacción y se nos había olvidado traer uno. Cuando decíamos el medio para el que trabajábamos, unos te insultaban, otros te decían que no iban a hablar con fachas, etc. Ya sabes… franquistas, falangistas, recuerdos a nuestras madres. Vamos, lo típico.

Barcelona es una ciudad multicultural, donde a pesar de lo que se diga si tú hablas en español, te responden en español.  También es cierto que hay una minoría que por provocar no quieren hablarte en español…pero no deja de ser una anécdota

¿Y alguna vez llegaste a pasar miedo?

No, miedo no. Pero también es verdad que a mí me cuesta mucho tener miedo en estas situaciones. Hubo alguna ocasión… Me acuerdo una vez que estaba mi compañera Cristina Seguí grabando para Intereconomía y la rodearon un grupo de chicos jóvenes, con actitud bastante violenta y amenazante. Yo en ese momento llevaba una estelada porque estábamos “infiltrados”; me quité la estelada y me metí en medio a intentar protegerla. Al final no paso nada. Pero bueno, “miedo” como tal, no pasé. Hay que decir que Cristina sabe también protegerse sola.

¿Cómo fue lo de infiltrarse?

Bueno, es que al final lo que dicen los políticos siempre es el mismo mantra, repitiendo una y otra vez el mismo mensaje. Entonces junto con mi compañero Borja pensamos que sería una buena idea coger unas banderas independentistas e intentar vivir las manifestaciones desde dentro. Pues ahí que fuimos. Nos pusimos a hablar con un grupo de chicos que resultaba que eran nacionalistas vascos, muy radicales, que lo único que querían era agredir a los policías.

¿Hubo algún momento de tensión?

Hum… Sí, varios. Por ejemplo, una vez decidieron ponerse a buscar policías infiltrados y dijeron: “Venga, vamos a abrir todos nuestras mochilas para demostrar que no tenemos nada que ocultar”. Imagínate, nosotros llevábamos la acreditación del periódico, el micro, un portátil, etc. Pero al final no nos las llegaron a abrir. Otra de las veces una chica nos persiguió y empezó a preguntarnos que por qué llevábamos las esteladas si éramos de Madrid. “Os he estado siguiendo y he visto que en el Whatsapp lleváis una bandera de España”, nos dijo

Es una pena que a una sociedad tan productiva, con esos recursos… Se la hayan cargado. En tres meses han castigado de una manera tremenda la economía. Cataluña ha cambiado. Nadie quiere consumir, hay inquietud por el futuro

Vivir el día a día del Procés en Cataluña debió ser una experiencia para una periodista de Madrid…

La verdad es que me encantó. Estuve como 3 meses y sin duda ha sido mi mejor experiencia profesional.

¿Como ves el futuro de Cataluña?

Muy mal. Es una pena que a una sociedad tan productiva, con esos recursos… Se la hayan cargado. En tres meses han castigado de una manera tremenda la economía. Cataluña ha cambiado. Los restaurantes, los comercios… Nos lo decían los propios comerciantes. Nadie quiere consumir, hay inquietud por el futuro.

¿Cómo definirías en una palabra el problema catalán?

División

Un personaje a quien admires

Fernando Torres

Uno que detestes

Donald Trump

Político preferido

Adolfo Suarez

Un cambio necesario

Acabar con esa división entre derechas e izquierdas. Me parece ridícula y pasada de moda, y solo trae problemas. Y otra cosa que creo que habría que cambiar es conseguir que los periodistas estuviésemos más unidos. Deberíamos tener más respeto entre nosotros. No puede ser que un político desprecie a un periodista y el resto de la profesión se quede de brazos cruzados. Ahora se lleva mucho la amistad periodista /político, y creo que eso es un problema grave.

Arrimadas:

Me cae muy bien, y me parece muy buen personaje político. Sin embargo, su discurso me pareció demasiado simplista en estas elecciones. Ha hecho muy buena campaña, y ha mostrado bien el carácter del partido, pero quizás demasiado “simple”.

Junqueras:

El pagafantas del nacionalismo

Colau:

Ha intentado quedar siempre bien con todo el mundo… Cada vez se ha ido acercando más al nacionalismo.

Albiol:

Como persona me cae muy bien, y el trato es perfecto. Pero no lo ha podido hacer peor en campaña.

Puigdemont:

Un personaje detestable, que ha jugado con los sentimientos de sus votantes y del resto de catalanes. No entiendo que haya “ganado” unas elecciones.

Forcadell:

No se si se librará o no de la cárcel, pero lo que ha permitido en el Parlament debería ser tenido en cuenta por la justicia

¿Que politíco nacionalista catalán te gusta?

Hum… Aunque él dice no ser nacionalista, Albano-Dante Fachin, el que dirigía Podemos en Cataluña. Es muy simpático, y además ha sido consecuente. Iglesias se la ha jugado y se ha ido del partido. Aún así nuestras ideas no pueden estar más alejadas.

Creo que habría que conseguir que los periodistas estuviésemos más unidos. No puede ser que un político desprecie a un periodista y el resto de la profesión se quede de brazos cruzados. Ahora se lleva mucho la amistad periodista/político, y creo que eso es un problema grave

A quemarropa

Un defecto: soy muy impaciente

Una virtud: me gusta trabajar

Una ciudad: Edimburgo

Un vicio inconfesable: Me pongo muy nerviosa con el asunto del vino. Es una tontería pero detesto que me lo sirvan en una copa fea. Soy muy maniática para eso.

Un libro: “El idiota” de Dostoyevsky

Una peli: “Elsa y Fred”, la versión española

Una canción: “Hoy puede ser un gran día” de Joan Manuel Serrat

Un recuerdo: El día en el que le dije a mis padres que iba a volver España de Edimburgo.

Un sueño por cumplir: Destapar una exclusiva sobre corrupción de algún partido político, me da igual cuál de ellos sea.

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