El pasado lunes 16 de septiembre, las chicas de Little mix pisaban el Wizink center de Madrid para presentar su nueva gira. LM5 es el nombre de su ultimo y quinto disco con el que también dan nombre a su nuevo tour. En los próximos meses, las chicas pasarán también por países como Inglaterra, Alemania, Francia o Bélgica.

 

Cuatro mujeres. Perrie, Jesy, Jade y Leight. Ellas son todo lo que ha hecho falta para poner patas arriba a la audiencia del Wizink center de Madrid con sus gritos reivindicativos. Un show que han creado por y para el empoderamiento femenino y en el que han dejado claro que nadie puede con ellas.

Las luces se apagan, las pantallas se iluminan y de repente ahí están ellas. Comienza el espectáculo… ¡Y qué espectáculo!. La cosa empieza fuerte. Vemos imágenes de manifestaciones feministas, mujeres en lucha, portadas de periódicos, triángulos invertidos  y un Londres desierto y casi post apocalíptico en el que las mujeres corren, gritan y batallan por lo que es suyo. Un presentador narra por encima de estas imágenes. Parece que se trata de una metáfora. Todas esas mujeres son las fans y se puede leer un mensaje claro: “We are the future”. En las pantallas las vemos a ellas al ritmo de su tema “The national anthem”: “Ella es una perra mala. Hecha de magia. Reza a la diosa. No rompas tu promesa. Serás fiel y honesta”.

«Sus mensajes se transformaron poco a poco en lemas escritos en cientos de pancartas durante las manifestaciones feministas y protestas que iban teniendo lugar alrededor del mundo»

Este es el momento en el que el techo se abre y ellas descienden vestidas de negro y rojo, encima de una plataforma en forma de triángulo. Un triángulo que, visto desde el lado del público está invertido y el triángulo invertido, es un símbolo que representa al feminismo. Una declaración de intenciones en toda regla. Abajo esperan nueve bailarines y empieza a sonar Salute, recalcando con fuerza su famosa frase: “Representing all the women”.

Agarremonos al asiento de la grada, o dejémonos el alma saltando en la pista porque nos esperan casi dos horas de coreografías increíblemente potentes, una calidad vocal apasionante, sensualidad y mensajes de lo más necesarios para la sociedad de hoy en día.

Power es el segundo tema de este tour y los visuals son igual de potentes que ellas. Le sigue Woman like me, su primer single de esta nueva era y que comparten con la recién retirada Nicki Minaj. Por lógica, todos creíamos que este sería en tema con el que cerrarían el show pero nos equivocamos y con la palabra “WOMAN” enorme en la pared del escenario cantan frases como “I was born without a zip on my mouth”.

A continuación, en las pantallas laterales aparecen una serie de imágenes de las chicas intercaladas con algunas del periodista inglés, si se le puede llamar así, Piers Morgan, quien parece haber acumulado cierto odio hacia ellas durante los últimos años.

Vemos opiniones de todo tipo, buenas, malas, subidas de tono, insultos, fragmentos de entrevistas y tweets opinando sobre sus cuerpos, su manera de vestir durante sus actuaciones en X Factor y la gala de los BRIT Awards e innumerables situaciones que han tenido que sufrir a lo largo de su carrera.

Situaciones que, según iba pasando el tiempo las hacían crecer como personas y las ayudaban a  entender que no estaban haciendo nada mal, solo hacían lo que les hacía sentir bien y eso es lo que cuenta. Sus mensajes se transformaban poco a poco en lemas escritos en cientos de pancartas durante las manifestaciones feministas y protestas que iban teniendo lugar alrededor del mundo. Los tweets odio se contaban por cientos pero los de apoyo y admiración se contaban por miles, porque el odio se combate con amor. Y es que, la realidad es que cuando abres los ojos, ya no hay vuelta atrás.

Los fans de Little mix recuerdan perfectamente el día en el que Piers Morgan retó a las chicas con un “vengan a mi programa y díganmelo a la cara” tras haberse defendido de los insultos que este lanzó contra ellas, sus cuerpos y sus decisiones. Muchas divas del pop se posicionaron y alzaron su voz en defensa de ellas. Ese día le pasará factura a Piers en unos segundos puesto que se va a convertir en el centro del espectáculo con esa misma frase. “Come and say ‘em to my face”, parte de los lyrics de su canción Wasabi, una de las favoritas del público. Esta claro que, no hay mejor forma de combatir el machismo que ridiculizándolo.

Cambio de outfits. Suena Wasabi y la puesta en escena se basa en abanicos de todos los colores, estampados de temática animal y el símbolo chino que significa “mujer”, intercalado con las letras  “W- O- M- A- N” parpadeando detrás de las chicas.

El público corea el nombre de Jesy, pero lo hacen por un motivo muy concreto. Jessica Louise Nelson, tiene 28 años y acaba de estrenar un documental realmente duro de ver, en el que cuenta los momentos más duros de su vida. Acoso, depresión, intentos de suicidio, traumas generados por las críticas constantes que recibía a través de las redes sociales, mensajes de odio… todo con la intención de ayudar a todas aquellas personas que estén pasando por situaciones parecidas a la suya. Se trata de un proyecto que le ha llevado años de trabajo y mucha lucha interior. Gracias a sus seres queridos y a sus compañeras y amigas Jade, Leight y Perrie, quienes también aparecen en el documental, ha logrado abrir su corazón y su mente para salir de ese pozo en el que estaba atrapada hace no mucho tiempo. Una gran historia de superación, sin duda. Ella se emociona y sus compañeras de viaje la abrazan, arropadas por los gritos de la multitud. El documental se llama Odd One Out y os lo recomiendo infinitamente.

Después de este momento tan tierno, recuperamos la fiesta con Bounce back, Only you y Black magic. Se atreven con todo, agudos que te dejan en el sitio, reggaeton, baladas, coreografías de infarto e incluso a cantar a capella después de casi quedarse sin aliento pero, aquí viene lo que considero el mayor error del show. Me quedaré con la duda de porque decidieron no cantar Strip y ponerla simplemente como interludio mientras se cambian el vestuario. Una perdida muy grande para un espectáculo repleto de aciertos y cuidado al detalle.

«A feminist is anyone who recognizes the equality and full humanity of women and men»

Pero pronto se me pasa y me pongo sensible. Las voces de las chicas suenan por encima de una sucesión de imágenes que resumen su carrera desde que comenzaron la aventura y se creó Little mix. “We’l be standing together as sisters, forever”.

Llega el momento de las baladas. I told you so, nos pone la piel de gallina y The cure nos cura todos los males pero lo que realmente hay que destacar es su himno al amor libre dedicado al colectivo LGTBI. Y es que, normalmente, y aunque haya algunas situaciones en las que no sea así, las minorías tienden a defenderse unas a otras y el feminismo suele ir de la mano con la lucha de la comunidad LGTBI y por supuesto, ellas no iban a ser menos. 

Secret love song consigue encender las linternas de todos los allí reunidos y entre lagrimas los focos se iluminan, miles de papelitos de confeti salen disparados y los focos proyectan en ellos los colores de la bandera arcoíris. El recinto se tiñó de rojo, naranja, amarillo, verde, azul y morado mientras ellas se elevan en una plataforma completamente vestidas de blanco. 

Pero si pensábamos que la guerra había acabado nos equivocábamos. No ha hecho más que comenzar, o eso nos dan a entender las imágenes que aparecen a continuación. Las chicas armadas con bates y distintas armas caseras comienzan a romper objetos en slow motion dando paso a su tema Joan of arc, dedicado a la masturbación femenina. Un tema que en pleno siglo XXI sigue siento tabú. Y ellas se preguntan: ¿Cómo tiene que ser una feminista? al grito de “I love me so much I put my hands on myself”. Las faldas, las rejas y los estampados de colegiala dominan la escenografía.

Ellas ya están listas para abrir sus alas, volar bien alto con Wings y después, desde arriba del todo, mandarle un mensaje a todos los ex del mundo con su canción Shout out to my ex, el cual Perrie tiene siempre el honor de presentar.

A feminist is anyone who recognizes the equality and full humanity of women and men”. Esta frase de Gloria Steinem sirve de perfecta introducción para Woman’s world. Aparecen sobre el escenario vestidas con bodies estampados de fuego para presentarle al mundo su versión de Reggaeton lento, que originalmente pertenece a CNCO pero los chicos no fueron capaces de  resistirse a compartirlo con ellas. “No queremos más canciones tristes”. Eso está claro. Y consiguen hacer que Madrid vibre con ellas sin parar. 

Do you think about us? I think you do Madrid”, susurra Jade con voz sensual. Y es que este concierto quedará como recuerdo destacable en las mentes de muchos de los asistentes, aunque como todo siempre habrá a quien no le guste. Pero lo que está claro, es que ha sido una lección para más de una cabeza.

Antes de llegar al final del espectáculo, nos permiten unos minutos de respiro. Independientemente de las opiniones, todos empezamos a pensar un poco en lo que han querido enseñarnos y en lo que acabamos de ver. Se oyen llantos, sollozos, gritos de euforia y al momento el público corea: “Otra, otra, otra…”.

Las chicas vuelven, cierran el show con More than words y Touch. Lo que han hecho son más que palabras y cuando cruzas la puerta de salida, sientes que algo se te ha quedado ahí dentro. Has quedado tocado por cuatro chicas que hace 8 años tan solo soñaban con poder hacer lo que acaban de hacer encima del escenario de la comunidad de Madrid.

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