Clara Serra es una de las caras más reconocibles de la política madrileña en relación con la Violencia de Género. Diputada autonómica por Podemos en la Asamblea de Madrid, ha sido responsable del Área de Igualdad del Consejo Ciudadano estatal de Podemos, y siempre ha estado en primera línea de la lucha por lograr una igualdad real entre hombres y mujeres.

 

¿Quién es Clara Serra?

Pues soy una madrileña, profesora de filosofía, feminista y una convencida defensora de que la política necesita un cambio profundo para que nuestras instituciones estén a la altura de su gente.

Da la sensación de que siempre te interesó la política…

Sí, es así, desde que era muy joven, con 15 o 16 años. Realmente siempre me interesó la política.

¿Cómo llegas a intervenir activamente en la política?

Como muchos y muchas de las que estamos en Podemos llego a la política antes de estar en un partido, participando en movimientos como el movimiento estudiantil en defensa de la educación pública y en el 15M.

Estudiaste Filosofía en la Universidad… ¿Cómo influye tu formación universitaria en tu visión feminista de la Sociedad?

He estudiado filosofía y estudios de género en la universidad y de ambas cosas he aprendido que siempre hay que mirar críticamente la realidad social y que, para no tener la mirada pegada al suelo y levantar la vista, es imprescindible aprender a ver cosas que nuestra sociedad considera normales y a las que estamos acostumbrados. Por ejemplo el machismo; es una de esas cosas que podemos tener muy cerca, tan cerca como para llevarla incorporada (metida en el cuerpo), y que, precisamente por ser tan familiar y cercano, no reconocemos. Al machismo hay que aprender a mirarlo para verlo.

¿Cómo recuerdas aquellos años?

Años en los que he aprendido mucho, sobre todo gracias a profesoras y profesores dedicados a su trabajo y a la Universidad que me enseñaron muchas cosas y a los que siempre estaré agradecida. No solo me enseñaron filosofía, también la importancia de la universidad y la necesidad de conservarla y defenderla de unas políticas universitarias que se la están llevando por delante.

¿Qué le hubiera dicho la Clara Serra estudiante y activista a la Clara Serra política?

Que me lo tome muy en serio  y que aproveche todo el tiempo que tenga para cambiar las cosas.

¿Crees que el ser profesional de la política te ha cambiado?

No me considero profesional de la política porque mi profesión, que además es muy vocacional, es ser profesora de filosofía. La implicación política forma parte de mi vida, antes, durante y después de mi actual dedicación, pero el trabajo institucional es un trabajo temporal que tiene que ver con cumplir una función durante un tiempo. Esa función la podemos cumplir todos en tanto que somos ciudadanos, y todos somos ciudadanos además de tener nuestras profesiones. Este es uno de los necesarios cambios de enfoque que para mí trajo la nueva política, no queremos que la política sea una profesión en la que se hace carrera y por la que los políticos acaban siendo una clase alejada de la vida cotidiana de la gente. Podemos llevó a las instituciones a personas comunes, con trabajos normales y vidas parecidas a las de la mayoría de nuestra sociedad, no a militantes de partidos que llevaban años haciendo cola y que aspiran a llegar a la política para permanecer en ella hasta que se jubilen.

«Creo que en nuestro país la maternidad está especialmente penalizada y supone un coste profesional, laboral o vital para muchas mujeres”

En tu trayectoria personal y política siempre has estado muy preocupada e implicada en la lucha por la igualdad… ¿Cómo crees que ha evolucionado la sociedad en los últimos 10 años?

Creo que el movimiento feminista ha demostrado estar presente y tener muchas cosas que decir, y que ha obligado a los partidos a escucharlo. La consciencia que hoy tenemos de las violencias machistas se debe sobre todo a ese trabajo que ha sido un trabajo de concienciación pero también un trabajo muy experto. Yo creo que las mejores propuestas políticas que estos años hemos debatido en los parlamentos y las instituciones vienen directamente de informes, documentos y manifiestos elaborados por mujeres organizadas en asociaciones, colectivos y plataformas de la sociedad civil y el movimiento feminista.

¿En qué notas más carencias en la sociedad española en cuanto a la igualdad con la mujer?

Creo que en nuestro país la maternidad está especialmente penalizada y supone un coste profesional, laboral o vital para muchas mujeres. Los precios de las escuelas infantiles y el empeoramiento de los servicios públicos de cuidados que la crisis ha profundizado han hecho que las mujeres asuman mayor carga de trabajo no remunerado haciéndose cargo de abuelos, menores, personas enfermas o dependientes. Por otro lado creo que la pobreza en la que viven miles de mujeres mayores que, tras una vida entera dedicada a cuidar de otros, no tienen siquiera derecho a una pensión digna, es otra de las grandes asignaturas pendientes que nuestro país tiene con la igualdad y las mujeres.

Curiosamente, y por influencia de tu padre, desde pequeña te inculcaron pasión por los libros y el saber, aunque tu formación familiar se inclinaba más por el liberalismo que por el socialismo…

Mi padre es un defensor de las políticas neoliberales y las conozco bien así que sé bastante bien por qué no estoy de acuerdo con Ciudadanos o el PP; conozco de cerca los argumentos de este tipo de posturas políticas y nunca me convencieron.

Fuiste responsable del Área de Igualdad del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, ¿Que medidas se propugna desde tu formación política para lograr una Sociedad más justa e igualitaria?

Los permisos iguales e intransferibles para padres y madres, por ejemplo. O la incorporación de mujeres a esferas de nuestra sociedad de las que siguen excluidas como los tribunales, las direcciones de los sindicatos, los cargos académicos. También el reconocimiento de diversos tipos de familias más allá de la familia tradicional, por ejemplo las familias monoparentales, el tipo de familia que más riesgo de pobreza y discriminación laboral enfrenta. 

Eres parlamentaria de la CCAA de Madrid ¿Cómo fue tu primer día en la Asamblea? ¿Que es lo que más te sorprendió? ¿Te lo imaginabas así?

La Asamblea de Madrid, como todos los parlamentos, es una institución hecha por señores para señores y donde una mujer, más aun una mujer joven, se siente una intrusa. Así me sentí y eso marca lo que queda por cambiar. Que no esté contemplado el permiso de maternidad en la Asamblea (no digamos ya el de paternidad) revela hasta qué punto la política está hecha a medida de señores y no de mujeres. Yo quiero que la política sea compatible con ser madre y padre y me fio mucho más de las leyes que hagan personas que saben cuánto importa y cuánto cuesta cuidar a un abuelo o leer un cuento a una niña por la noche, porque para mí la política tiene que defender esos espacios y esos cuidados.

“Mi padre es un defensor de las políticas neoliberales y las conozco bien así que sé bastante bien por qué no estoy de acuerdo con ellas”

“Todos los políticos son iguales”… que dirías a alguien que defienda esta clásica sentencia

Que no es verdad, que, por ejemplo, algunos nos impedimos a nosotros mismos encontrar en la política una forma de vida con la que hacernos ricos y nos obligamos, por tanto, a estar aquí nada más que por el compromiso. Por eso en Podemos cobramos tres salarios mínimos, menos de dos mil euros.

¿Que es para ti el feminismo?

La idea radical de que las mujeres son personas. Y por eso no pueden tener menos derechos laborales por ser mujeres, ni cobrar menos por ser mujeres, ni trabajar 12 horas al día toda la vida sin derecho a ponerse malas, sin pensión, sin independencia económica por ser mujeres, ni pueden ser maltratadas, agredidas o humilladas por ser mujeres, ni pueden ser privadas de decisiones sobre su propio cuerpo por ser mujeres. A todas esas demandas se dedica el feminismo.

¿Que pasos consideras imprescindibles para obtener la igualdad entre hombres y mujeres?

Una educación en igualdad, una reforma del mercado laboral de raíz, un reparto de los cuidados y una batalla decidida contra todas las formas de violencia machista. Y todas esas cosas implican presupuestos, recursos y dinero. Si no, son solo palabras y papeles mojados.

Juguemos a política ficción… Puedes elegir un puesto político, el que quieras… ¿Cuál escogerías?

Como a todos y todas las que nos metemos en política para cambiar las cosas me gustaría gobernar y, por tanto, un puesto de gobierno. O si no un puesto cercano a alguien que gobierne y desde el que sienta que puedo cambiar las cosas.

¿Podrías mantener una relación sentimental con una persona de derechas?

Pues depende de lo que implique eso. Si es una persona machista, racista u homófoba lo veo realmente difícil. 

¿Cuál es tu referente político extranjero?

Bernie Sanders

¿Y español?

Ada Colau

“La Asamblea de Madrid, como todos los parlamentos, es una institución hecha por señores para señores y donde una mujer, más aun una mujer joven, se siente una intrusa y eso marca lo que queda por cambiar”

¿Dónde te ves dentro de 20 años?

Enseñando filosofía

Se te considera perteneciente al sector moderado de Podemos, el conocido como ‘errejonista’ y eres una de las mejores amigas de Rita Maestre. ¿Cómo calificarías el rumbo que está tomando el partido? ¿Ves muchas diferencias entre el actual Podemos a cuando el partido se formó?

Pues la verdad es que no me considero perteneciente a ningún sector moderado, me identifico con el espíritu radical con el que nació Podemos, radicalmente convencido de que hay que hablar a las mayorías y no a los ya convencidos y radicalmente convencido de que la transformación más profunda se hace si somos muchos y muchas.

¿Estás a favor de las cuotas femeninas en las listas electorales, consejos de administración, etc.?

Si en ausencia de cuotas lo que tenemos es un 100% de hombres en las presidencias de las grandes empresas o un 100% de hombres en los altos cargos de la judicatura, entonces es que hacen falta cuotas. Quienes piensan que mejor que las cuotas es que la gente esté ahí “por ser los mejores”, como si pudiera elegirse entre ambas cosas, deben preguntarse si, cuando no hay cuotas, están los mejores y hay meritocracia. Y una de dos: o pensamos que las mujeres no son empresarias, presidentas de países o cargos altos de la judicatura porque no se lo merecen, o pensamos que si llevamos milenios así, sin mujeres en el poder, no es porque no tengan méritos para ello sino porque se las ha excluido y se ha asentado en el poder una cuota masculina. Una cuota que explicaría por qué tanto en países alejados como en épocas pasadas la foto del poder siempre son hombres y una cuota, por cierto, que hasta hace muy poco ni nos extrañaba. Yo creo que es más razonable pensar en la segunda opción, la verdad, sería bastante raro pensar que el machismo de milenios ya no tiene efectos o que antes el poder era masculino por el machismo y ahora lo es por el mérito. Si sigue habiendo mecanismos de selección de hombres entonces lo que tenemos cuando no hay cuotas y paridad son cuotas masculinas de las de toda la vida. Hasta que esas cuotas dejen de existir y las mujeres dejen de tener más obstáculos tienen que existir mecanismos para contrarrestar, y ninguna otra opción hoy día se aproxima más a la meritocracia que combatir la selección machista de hombres por la cual nos perdemos y nos hemos perdido durante siglos los méritos de las mujeres.

Ya que Podemos (y sus confluencias) gobierna varios grandes ayuntamientos y participa del gobierno de comunidades autónomas, ¿qué habéis hecho para mejorar la igualdad entre hombres y mujeres? ¿desde el punto de vista del feminismo, en qué se nota que está gobernando Podemos y no los viejos partidos?

Por ejemplo en que en Valencia hay ya un decreto para reconocer a las familias monoparentales y a las madres solas. En que el Ayuntamiento de Madrid ha sido un ejemplo contra las violencias machistas y ha llenado la ciudad de mensajes contra el acoso sexual implicando a los locales, comercios, bares, a personajes públicos y al conjunto de los madrileños

¿Piensas que Podemos es un partido esencialmente feminista?

Pienso que Podemos, como cualquier partido, es un partido feminista si las mujeres feministas estamos y en la medida en que trabajemos bien y con apoyo del partido. No somos un partido feminista porque sí, lo somos porque día a día lo hacemos feminista y lo dejaríamos de ser sin ese valiosísimo esfuerzo.

“Si en ausencia de cuotas lo que tenemos es un 100% de hombres en las presidencias de las grandes empresas o un 100% de hombres en los altos cargos de la judicatura, entonces es que hacen falta cuotas”

A quemarropa

¿Cómo es Clara Sánchez en una palabra? Comprometida.
Un defecto. Soy un desastre y pierdo siempre todo, sobre todo el móvil.
Una virtud. Que me encanta debatir.
Un libro. La lección de anatomía, de Marta Sanz.
Una película. “Drácula”.
Una canción. “Easy Money From Abattoir Blues” de Nick Cave.
Un cuadro. “Q Train’ “ de Nigel Van Wieck.
Un viaje. Nueva York, está pendiente.
Un recuerdo. Ir con mi padre a tirar mi chupete al río Tiber de Roma porque (presuntamente) ya me había hecho mayor y ahora lo iba a usar un pez bebé.
Un verano. Portugal, de playa en playa, en tienda de campaña y acompañados por mi perro Kilo.
Un sueño por cumplir. Conocer América Latina.

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