La ficción televisiva está “de moda”, eso es indudable. Y que ha dado un salto de calidad, también. Desde el lanzamiento de series como “Los Soprano” o “The Wire” la repercusión de estos productos creados específicamente para la televisión no ha parado de crecer; pero no solo ha crecido la audiencia, sino fundamentalmente la calidad. Y España no podía ser inmune a este auge. Se ha superado la serie generalista para toda la familia, con el perenne abuelo simpático acompañado del niño gracioso que hablan siempre a gritos y está rodada únicamente en interiores. Ahora es “otra cosa”. Producciones cuidadas, guiones muy trabajados y los mejores actores han hecho que series como “Fariña” o “Estoy vivo” no tengan nada que envidiar, en ninguna de sus facetas, a las producciones cinematográficas. Y hoy hemos venido a conocer los entresijos de un día de rodaje de “Estoy vivo”, serie que actualmente emite Televisión Española en su segunda temporada, tras la magnífica acogida de la primera temporada que fue una de las revelaciones del 2017. Estamos en los estudios de Globomedia en Alcobendas, donde está ubicado el plató de la serie.

“Caos”. Esa es la primera imagen que se viene a la cabeza al ser testigo de la grabación de un episodio de “Estoy Vivo”. Pero es un caos sumamente organizado.

El rodaje ha comenzado a las 8.00, pero desde las siete los maquilladores, peluqueros, etc. han estado trabajando para que los actores estén a punto a la hora fijada.

“Normalmente calculamos que entre maquillaje y peluquería necesitamos trabajar una hora con las actrices y algo menos con los actores, aparte de los retoques que tengamos que ir haciéndoles durante el rodaje. El maquillaje más difícil es el que no se ve, el que tiene que parecer natural. Maquillar a alguien para que parezca muerto es sumamente sencillo. Lo difícil es maquillar a alguien para que parezca él mismo”, explica Manuela Merino responsable de peluquería y maquillaje, mientras se asegura de que los actores siguen bien maquillados.

“Caos”. Esa es la primera imagen que se viene a la cabeza al ser testigo de la grabación de un episodio de “Estoy Vivo”. Pero es un caos sumamente organizado.

“El número de personas que trabajan en un día de grabación es muy variable, dependiendo si es exteriores, que episodio toque rodar etc. pero de media podríamos decir que unas 40 personas”, nos comenta Ana Gómez Responsable de Comunicación de Good Mood Producciones.

Para un profano en este mundo, un rodaje es algo fascinante. Una vez superado la dificultad de ubicarte (da la sensación de que da igual donde te sitúes, que siempre molestas) es como entrar a ser parte de una pequeña secta donde todos parecen saber que tienen que hacer en cada momento, aunque finjan aburrimiento o desinterés. Con una seguridad pasmosa, como en una especie de extraño ballet, un ejército de trabajadores cumple con las más diversas funciones, desde hacer vibrar a distancia un corazón artificial hasta tranquilizar al perro que va a ser coprotagonista de una escena, y todo ello en un espacio muy reducido, en una especie de camarote de los Hermanos Marx en versión tecnológica. Porque tanto la comisaria, los despachos, las dependencias de la casa, el balcón, etc. ocupan un espacio minúsculo.

“Para un profano en este mundo, un rodaje es algo fascinante. Una vez superado la dificultad de ubicarte (da la sensación de que da igual donde te sitúes, que siempre molestas) es como entrar a ser parte de una pequeña secta”

Sorprendentemente las escenas que a priori más complicadas te imaginas se solventan rápidamente, y sin demasiado trabajo. Así tras un breve ensayo y unas someras indicaciones del Director Luis Oliveros, tanto Javier Gutiérrez y Jesús Castejón ruedan su escena sin demora. Pero en cambio rodar una mano que mueve un mapa en una mesa requiere de varios ensayos, pruebas de cámara, diferentes tipos de iluminación, etc. hasta dar con la toma deseada. Porque junto a unos medios técnicos tremendos, con cámaras, monitores, focos, etc. se siguen usando la cinta aislante y la tiza, y se sigue confiando en la improvisación y el talento para solucionar sobre la marcha los problemas que van surgiendo.

Cada parte del equipo tiene una función y una prioridad. Así mientras se rueda una escena el Director de Continuidad se da cuenta que algo no está bien. Consulta sus notas y las fotografías que ha hecho otros días en escenas anteriores y ve que parte del atrezo de la mesa de la cocina tiene que estar orientado de otra manera. Avisa al director. La toma no vale, hay que repetir.

“El raccord es fundamental para el desarrollo de la grabación. Hay que tener continuidad en las escenas. Las escenas no se ruedan por orden, y es fundamental que sigan una cierta coherencia. Hay que estar muy pendientes de seguir la misma línea. La misma ropa, situación, luz, aspecto de los personajes, etc.” nos explica José Luis Hidalgo script de “Estoy vivo”

En la siguiente escena es el turno de intervenir de Alejo Sauras y Anna Castillo. Los actores han estado esperando a que les avisen para bajar a rodar y se les ve relajados, sin tensión, bromeando con el equipo. Hay que despejar la sala y crear un nuevo ambiente. Mientras se redecora el escenario, el Director y su equipo intercambian opiniones entre sobre como rodar la escena y donde van a ubicar tanto Anna como Alejo. El Director de Fotografía no parece muy conforme con la luz, y hace diferentes pruebas hasta dar con la iluminación adecuada, y es que la iluminación es una de las partes más importantes en la técnica de un rodaje. Ambos actores escuchan las indicaciones y hacen un primer ensayo. Tras unas pequeñas correcciones a la prueba el Director da el ok, y comienza se comienza con el archimanido “silencio, se rueda”. Desde fuera otra cosa que sorprende es la naturalidad de los actores. No debe ser fácil rodar una y otra vez la misma escena, manteniendo el nivel dramático (o cómico) reiteradamente y delante de 15 personas que te examinan como si fueras un unicornio.

“Desde fuera otra cosa que sorprende es la naturalidad de los actores. No debe ser fácil rodar una y otra vez la misma escena, manteniendo el nivel dramático (o cómico) reiteradamente y delante de 15 personas que te examinan como si fueras un unicornio.”

“Estoy vivo” en esta segunda temporada ha recogido todos elogios posibles de la prensa. En su primera temporada nadie apostaba por su éxito, dada su temática, entre fantástica y costumbrista, pero obtuvo un rating de audiencia realmente notable. Serie arriesgada, no quiere vivir del éxito de su primera temporada, y los guionistas han buscado dar una vuelta de tuerca a los personajes y a la trama.

 “El grupo de guionistas que trabajan en “Estoy vivo” capitaneado por Daniel Écija es una de las partes más importantes del equipo. Todos somos conscientes de su importancia”, explica Ana con indisimulado orgullo.

El equipo encargado del guion ha tenido claro que la segunda temporada tenía que poder ser vista por los espectadores que no habían seguido la primera. Y por ello, en los 13 capítulos que componen esta segunda temporada habrá nuevos escenarios, nuevos personajes y nuevas tramas. Porque “Estoy vivo” es una serie de una calidad innegable con una factura y producción realmente brillante.

 

 

* Actualmente “Estoy vivo” se emite los lunes a las 22.40 por TV1

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