El grupo colombiano Morat estacionó el pasado 3 de septiembre en el Parque Jardines del Conde de Tomares, en la provincia de Sevilla, para proseguir con su gira “¿A dónde vamos? Tour”. No había gradas, pero nos encontrábamos en un espacio de cuento, al aire libre, para disfrutar al máximo de una noche de ensueño de la mano de Inala Producciones. “¿A dónde vamos?, es una pregunta que creo que todos nos estamos haciendo y queremos realmente reforzarla tanto en nuestras canciones como en nuestra gira”- 
Primero tuvo lugar el concierto de aproximadamente una hora de Fran Cortés, hijo del también cantante Chiquetete, en el que dedicó un repertorio musical en su honor cantando canciones comoEsta cobardía”. Me gusta acordarme de él cantando sus canciones a mi forma porque mejor que él no creo que las cante nadie”, declaró el artista mientras se emocionaba en un determinado momento al referirse a su figura paterna.

 

Eran las 22:30 horas cuando el escenario se tornó de una iluminación de tonos azulados, disipada por cortinas de humo y comenzó a sonar la voz del vocalista del grupo, Juan Pablo Isaza, acompañada de una melodía de piano que avivó el aclamo del público.

“Está más claro que nunca lo difícil que es ver el mapa. Entenderlo y proponer una ruta hacia adelante. El mundo de hoy no se parece tanto como nos gustaría al mundo de ayer y los caminos que hoy recorremos no son los que caminaremos mañana. Pero es que extrañar lo que damos no sirve de nada y tenerle miedo al futuro tampoco es una buena excusa para no avanzar. Tenemos que echarnos a caminar, amarrarnos los zapatos. Paso a paso ir abriendo camino (…) No importa si sale bien o mal, empezar a caminar y como el mejor camino siempre es en el que caminamos juntos solo cabe una pregunta por hacernos, ¿A dónde vamos Tomares?”. Con esta entrada triunfal quedó inaugurada la noche que quedará en el recuerdo de cientos de personas que acudieron a los Jardines del Conde para acompañar en su nueva travesía a Morat. Como era de esperar aquellos acordes presagiaban cuál sería la canción que pondría en marcha el espectáculo. “¿A dónde vamos?” fue la causante del estado de euforia en el que se sumergió el público, que no dudó en cantar al son de la canción.

 

“Amor Con Hielo”, perteneciente a su primer álbum, sería el segundo tema seguido de Al Aire”, “No hay más que hablar” y “Presiento” siendo este último un tema compuesto junto a una de las ex-triunfitas del momento, Aitana Ocaña. Nos volvemos a encontrar. ¡Por fin Andalucía, por fin! Teníamos demasiadas ganas de volver, nos encanta esta zona de España, le tenemos un cariño muy especial”, fueron las primeras palabras con las que se dirigió Isaza al público allí presente, en un gesto de agradecimiento por la asistencia a aquella velada romántica que apenas acababa de comenzar. Desde el minuto cero pudimos ser testigos de la vitalidad de Simón Vargas quien no paró de desplazarse por el escenario con su bajo alzándolo al más puro estilo rock & roll.

En efecto, el amor en todas sus facetas es el protagonista en las melodías y letras compuestas por los integrantes deeste cuarteto colombiano. La monotonía no es necesariamente mala si uno la vive con la persona correcta y, aunque las primeras veces se van, porque siempre se van, no es necesariamente malo”, así es como presentaron “Primeras Veces”, un tema que fue acompañado por una mar de luces que procedían de los teléfonos de los asistentes y que lo convirtió en el momento más emotivo y mágico del concierto.

A partir de ese momento Isaza tomó asiento frente al piano para interpretar con este instrumento Desde Cero” y que, momentos después, una elegida de entre el público se subiría al escenario para plasmar su firma en el mismo. Alguna vez te has preguntado, ¿qué pasaría si uno tuviera una cantidad limitada de suerte en la vida? Martín Vargas sí, siendo esta incógnita el origen deMi Suerte” pensando en “aquella persona por la que, sin pensarlo, uno estaría dispuesto a gastarse toda esa suerte”. Pero durante la jornada, los afortunados fueron ellos, al encontrarse con un alto grado de aceptación por parte del público dispuesto a darlo todo desde las sillas. Eso sí, respetando las medidas sanitarias impuestas por la pandemia y que hizo que Tomares llevase por bandera la apuesta por una cultura segura.

Juan Pablo Villamil entonó un solitario “Enamórate de Alguien Más” acompañado únicamente por una voz de los allí presentes. Canción que puso de manifiesto lo característico de Morat, es decir, su capacidad de transmitir a través de la letra de sus canciones generando un huracán de emociones allá pordonde pasa. Y es que, lo que expresan, no parte de una idea ficticia sino de una realidad, de un sentimiento, de lapersona que se nos viene a la cabeza cada vez que las escuchamos.

Todos, sin excepción, hemos hecho el imbécil y cometido estupideces en nombre del amor, olvidándonos de nosotros mismos, y efectivamente de esto trata uno de los grandes hits de su tercer trabajo discográfico, Idiota”. Sentados en corillo entonaronSimplemente Pasan” y “El Embrujo” con tintes flamencos, aunque la primera con una versión un tanto peculiar al incorporar un nuevo instrumento de percusión, el Hang Drum. Siempre hemos ido en una constante búsqueda de instrumentos diferentes y sonidos raros. El último instrumento que encontramos, que nos tiene muy felices, es este que encontró Martín. Se llama Hang Drum, un instrumento sueco, jamaiquino e hicimos un arreglo para una de las nuevas canciones del disco y ya no nos la imaginamos de otra forma”, aclaró Isaza.

Al finalizar una ruptura amorosa tenemos la necesidad de buscar una explicación, un por qué, un interrogante que nunca tiene respuesta. Cuando el amor se escapa lo primero que te golpea es la culpa. Te empiezan a doler las fotos en las repisas y te empieza a doler más saber que te va a tocar quitarlasexplicó Simón Vargas. “Pero, ¿ustedes saben que es lo que más duele cuando el amor se escapa? Lo más difícil, lo más duro, lo más doloroso es que cuando el amor se escapa nunca dice adiós”, terminó por finalizar el alarido del público.

Echamos una mirada hacia atrás, hacia aquellos singles que convirtieron a Morat en la agrupación musical galardonada con Premio a Mejor Banda Revelación, Mejor Canción y Mejor Banda Latina.Cuando el Amor se Escapa”, “Acuérdate de mí”, “Aprender a Quererte” o “Cuando Nadie ve”, fueron los éxitos que se sucedieron uno tras otro. Un reminder en toda regla. Martín Vargas dejó su batería para innovar con el público, buscando su colaboración en un intento de formar una batería con el mismo dividiéndolo en tres grupos. La invención resultó todo un éxito y lleno el recinto de risas y carcajadas.

Era media noche cuando aquel mágico viaje estaba llegando a su final y la canción escogida para cerrar el espectáculo fue, ni más ni menos, que la que impulsó a Morat a la fama en 2015 y la que antes de que comenzase el público ya canturreaba el estribillo.Cómo te atreves” puso punto y final a aquella víspera, tema que hizo que el público se levantara de sus asientos para desatar todo su entusiasmo.

Sin duda alguna, el concierto cumplió con la única obligación que Morat había impuesto a sus invitados: disfrutar y pasárselo bien. La sensación de haber sido corto se hizo latente entre los asistentes que no paraban de aclamar ¡Otra!¡Otra! Y es que, la experiencia del directo, sobrepasó todas sus expectativas. Aquellos que, seguramente, exclamarían hacia sus adentros el estribillo deNo se va”: “Quédate otra vez, quédate toda la noche, quédate otra vez, quédate más de las doce”.

Gracias Morat por hacernos entender que mostrarnos frágiles, al descubierto y sin tapujos, no es sinónimo de debilidad sino de valentía.

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