Una de las sorpresas teatrales de la temporada madrileña sin lugar a dudas está siendo la buena acogida que está teniendo el montaje de “Sueño de una noche de verano”, en el Teatro Príncipe Gran Vía. Y dentro de ese magnífico elenco dirigido por la argentina Carla Calabrese, ha destacado sobre manera un joven actor, Sergio Reques, que en el papel de Demetrio ha demostrado cómo su formación en teatro clásico le hace un intérprete ideal para este tipo de papeles tan complejos y difíciles.

 

Un licenciado en Físicas interpretando a William Shakespeare…

Jajaja, sí, bueno, desde jovencito me apasiono el mundo teatral… Desde los 12 o 13 años comencé a acudir a talleres de teatro, escuelas municipales, etc… Luego me matricule en Físicas, pero estaba más tiempo en el escenario que en la biblioteca.

¿Y cuándo te das cuenta que quieres dedicarte a la interpretación de una manera profesional?

Cuando estaba estudiando me daba cuando que no sentía el entusiasmo ni el interés que tenían mis compañeros por la Física, que lo que a mí me motivaba eran las tablas. Y así, cuando estaba cursando el segundo curso de Físicas, hablé con mi familia y les dije que quería enfocarme a la interpretación. Ellos me apoyaron en todo momento, pero decidí que iba a terminar la carrera, que ya llevaba dos años y debía terminarla.

Y luego te desplazas a Valladolid a estudiar Arte Dramático.

Sí, estuve 4 años en la Escuela Superior de Arte Dramático. Y ahí es cuando me convencí que este era mi mundo. Me encantaba investigar, estudiar, prepararme…

¿Y como surge tu pasión por el teatro clásico, en especial por Shakespeare?

El teatro clásico siempre me ha gustado, y un día me acuerdo que vine desde Valladolid a Madrid a ver una representación de “El Rey Lear”, y me fascinó. La riqueza de matices, la profundidad de los personajes, el texto… realmente me sentí embrujado por su magia. Y decidí que tenía que ir a Londres para profundizar más en la obra de Shakespeare. Y así comencé a estudiar para poder ser aceptado en la Royal Academy of Dramatic Art, para un curso monográfico que en 3 meses resumen toda la formación para Shakespeare, muy exigente. Estuve un par de años preparándome para poder superar las audiciones previas, y al final lo conseguí. Fue una experiencia increíble.

“El teatro clásico siempre me ha gustado, y un día me acuerdo que vine desde Valladolid a Madrid a ver una representación de “El Rey Lear”, y me fascinó. La riqueza de matices, la profundidad de los personajes, el texto… realmente me sentí embrujado por su magia”

Si pudieras elegir una obra y un papel para representar, ¿Cuál escogerías?

Uff, hay varias… Cualquier papel del “El Rey Lear”, o de “Hamlet”… o casi cualquier papel de Shakespeare en versión original. Pero también me gusta mucho Calderón, Lope, Tirso. Y también contemporáneos como José Padilla, Alfredo Sanzol, Pablo Mesiez… También me gusta mucho Francisco Nieva.

Has trabajado mucho en musicales, e incluso has estudiado canto en el conservatorio, así como en teatro clásico, ¿Cuál te parece más difícil?

No sabría decirte. Ciertamente bailar y cantar a la vez es asfixiante. En el clásico la exigencia es de otro tipo. Por un lado físicamente es menos duro, pero también es cierto que no tienes tanto apoyo, no estas arropado por el espectáculo, y tienes que trabajar más el texto… es diferente. En mi actual papel, en “Sueño de una noche de verano” aúno las dos vertientes, al ser una adaptación musical de la obra del clásico inglés.

¿Te gustaría hacer cine?

He hecho muy poco…pero me encantaría. Desde siempre he estado muy volcado en el teatro, pero quiero probar también en el cine. Me apetece mucho, lo veo muy estimulante. Ahora que estreno representante, Olga Lorente, y que está apostando muy fuerte por mí, tengo una fe  enorme en lo que traiga el futuro. Ya ha conseguido que vengan a verme al teatro varios directores de casting (que no es nada fácil) y han salido todos encantados.

¿Cuál crees tú mejor virtud sobre las tablas?

Una absoluta entrega y pasión por lo que hago. De ahí salen el resto de virtudes que pueda tener, porque me vuelco en cada personaje con honestidad sobre lo que tengo y lo que no: lo que tengo, lo exploto al máximo; lo que no, lo trabajo hasta conseguirlo. Gracias a eso ahora mismo hay pocas cosas que no me sienta capaz de hacer en un escenario.

¿Te gustaría dirigir?

¡Claro! He tenido ya alguna experiencia al respecto, con la compañía Teatro Delfos en Valladolid (premio a Mejor Dirección en el Festival Acechual) y dirigiendo otros montajes propios. Me gusta también escribir y la dirección tiene algo de escribir directamente en escena, con los personajes de carne y hueso, que me fascina. Tengo varios proyectos en mente y solo necesito algo más de tiempo para ponerlos en funcionamiento.

Háblanos de “Sueño de una noche de verano”, ¿cómo llegaste al papel de Demetrio?

Hicieron un casting para la obra y me presenté. Realmente fue un casting y unas pruebas muy exigentes, y tras 4 pruebas me escogieron para el papel. Más tarde los directores me dijeron que tenían muy claro que me querían en la obra… pero que tenían dudas sobre qué papel darme porque les encajaba en varios. ¡De hecho, me hicieron pruebas para siete!

La crítica ha resaltado tu magnífica interpretación de Demetrio… ¿Te preparaste para este papel de alguna manera especial?

Siempre preparo mucho desde el texto, dejando ir la imaginación y la intuición para tener propuestas claras que dar al inicio de los ensayos. En este caso, mi trabajo ha sido… abandonar todas esas ideas preconcebidas y dejarme llevar por la locura de la puesta en escena, la energía de mis compañeros (en especial Naim Thomas y Lorena Fidalgo) y la propuesta de dirección. Hay algo muy importante para mí que he ido descubriendo con los años y es que es necesario prepararse al máximo pero no dudar en tirarlo todo a la basura si el “aquí y ahora” de la escena te pide otra cosa.

¿Porqué debemos ir a verla?

Pues principalmente porque te lo vas a pasar muy bien… “Sueño de una noche de verano” es una de las primeras comedias de Shakespeare, y quizás es una de sus comedias más puras, más auténticas, y la adaptación que ha hecho Carla Calabrese a musical ha potenciado todavía un poco más si cabe la vis cómica de la obra.

“Sueño de una noche de verano” es una de las primeras comedias de Shakespeare, y quizás es una de sus comedias más puras, más auténticas, y la adaptación que ha hecho Carla Calabrese a musical ha potenciado todavía más su vis cómica”

Este montaje venía tras obtener un gran éxito en Argentina…

Sí, así es. Allí tuvo una gran repercusión, tanto a nivel de público, como de crítica, obteniendo bastantes premios y galardones. El montaje que se ha hecho en España está muy logrado, es una apuesta muy fuerte, con más de 20 personas trabajando, 13 actores, 4 músicos en la banda…

¿Hasta cuándo estáis en cartel?

Estamos seguro hasta el 11 de noviembre, y no sé si seguimos en otro teatro, porque la obra está funcionando realmente bien.

Por cierto, desde fuera da la sensación de que la química entro los actores y actrices es excelente…

Sí, es cierto. Es difícil encontrar un elenco que tenga tan buena química. Sinceramente es un placer trabajar en esta obra.

¿Te gustaría seguir trabajando para esta compañía?

Sin duda. Me encanta como crean equipo, y tienen una forma de trabajar muy exigente, pero muy profesional.

¿Tienes algún proyecto en cartera?

Sí, tengo alguna cosa, pero todavía no hay nada seguro. Me encantaría seguir colaborando con La Ratonera; creo que desempeñan una función muy bonita, con sus representaciones en colegios, etc. Y a la larga me encantaría trabajar en la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

 

Una película : Española (El Autor, de Manuel Martín Cuenca), Extranjera (BirdMan, Alejandro González Iñárritu)

Una obra de teatro: Las Palabras, de Pablo Messiez

Un libro: Sin duda, La historia interminable, de Michael Ende.

Una canción: Sympathy for the devil, de los Rolling Stones.

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