Un desfile es mucho más que una pasarela llena de chicas altas, monas y bien vestidas; un desfile es una oportunidad grandiosa para reivindicar una idea o para una contar una historia. Los verdaderos diseñadores saben y cuentan con eso.

El pasado lunes la firma de alta costura Malne presentó en Ifema su nueva colección Atilana Collection, una propuesta inspirada en lo mejor de la moda de los años 70, la sofisticación y la elegancia en estado puro, y ese salvajismo animal que muestra lo fuertes y audaces que somos las mujeres.

Atilana Collection representa tendencias como la Safari, Pierrot o bailarina; son looks que prácticamente bailan solos, que poseen cuerpo y volumen, y que tienen una preferencia por el estampado print. Ambos diseñadores demuestran que la feminidad también puede ser salvaje. Cosa que nos encanta.

Cortes como el evasé, los volantes, las semitransparencias y la pedrería se abrían paso al ritmo de una música elegante.

Negros, marrones, grises, metalizados… La gama de colores es un claro ejemplo del estilo y belleza que tanto caracteriza a esta firma, pero Malne no es conformista y no se iba a conformar con una gama cromática reducida. A medida que avanzaba el desfile, pudimos ver cómo propuestas más refulgentes y más pasionales salían a escena. Colores como el rojo, el violeta o el azul no podían faltar. Es una colección que saca lo mejor de las mujeres. Ensalza sus virtudes, no esconde sus defectos. Ahora que lo pienso, recuerdo que no hace mucho le pregunté a Paloma Alvárez qué perfil debía tener una chica Malne y me contestó esto mismo:

“Una chica Malne debe tener fuerza personal, autenticidad y sentirse orgullosa de ser cómo es. Ni Juanjo ni yo nos fijamos en los defectos. Nos fijamos en lo que podemos potenciar. Como ya he dicho, somos estilistas, y nadie es perfecto. Si tuviéramos que fijarnos en los defectos nos quedaríamos todos en casa. Disfruto mucho con las mujeres auténticas. Solo puedo decir que viva la diferencia.”

En cuanto al calzado, los mules son una colaboración con Dionisio Guilabert para Malne y las gafas de Toscana.

En definitiva, una colección majestuosa, sorprendente, llena de luz, elegancia y autenticidad. Mi más sincera enhorabuena para Juanjo y para Paloma. Gran desfile. Pero ya sabía a qué me exponía. Al fin y al cabo, Malne es verdad. Malne es arte. Malne es moda. Y eso siempre gusta.

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