“Hace apenas unas semanas, pude ver en la MBFW Madrid, la nueva colección de Malne llamada “Nuda Veritas” en honor al provocador cuadro de Gustav Klimt que la inspira. En ella encontraremos, desde tejidos clásicos a los más novedosos, así como plumas y metalizados. Todo ello combinando un estilo muy femenino con prendas de tipo masculino y vemos referencias desde el art noveau al streetstyle de hoy en día. Y como sello personal de la firma, sus inconfundibles chaquetas pagoda. Se podría decir que Malne ha conseguido aunar tendencias, comodidad y elegancia.” Quién así se expresa es la bloguera y experta en moda Leticia García Peña (@tucoachdeimagen)
Y es que la irrupción de Malne en sus escasos dos años de vida que no ha dejado a nadie indiferente en el competitivo mundo de la Alta Costura, llegando a vestir a tres presentadoras de diferentes cadenas de televisión en una cita tan emblemática como las campanadas de finde año para despedir el 2017. 
Tras el éxito cosechado en la reciente MBFW llevado a cabo en enero, Paloma Álvarez y Juanjo Mánez nos reciben en su Atelier en Madrid, un oasis de creatividad donde dando rienda suelta a su imaginación, ambos diseñadores plasman su visión de la moda y de la vida en sus creaciones. Rodeados de bocetos que en sí mismo son obras de arte, amablemente Paloma y Juanjo nos invitan a conocer su mundo más personal.

 

Y Malne significa…

 El nombre de Malne surge de la unión de los apellidos de Juanjo Mánez y Paloma Álvarez; queríamos un nombre que reflejara la absoluta imbricación creativa de ambos. Y es que ambos tenemos unos conceptos sobre la moda tremendamente similares, y así lo quisimos reflejar entretejiendo nuestros apellidos.

¿Cómo surge Malne?

 La empresa fue fundada por nosotros hace poco más de dos años. Ambos llevamos una trayectoria de muchos años diseñando y ejerciendo de directores creativos con diferentes empresas, firmas de moda y grandes cabeceras y en un momento dado sentimos que teníamos una necesidad de expresarnos más allá de las imposiciones de las empresas para las que estábamos trabajando.

¿Y cómo os conocisteis?

Hombre, llevamos trabajando en esto toda la vida, desde que éramos jóvenes, Juanjo como estilista de moda y yo como modelo en la agencia Wilhelmina de N.Y. A raíz de un trabajo con Enrique Iglesias surgió una relación de amistad entre nosotros, y al cabo de unos años, nos dimos cuenta de que nos aportábamos mucho como profesionales y que lo que es fundamental, que lo pasábamos muy bien. Así fundamos Fashion Stories y tuvimos bastante éxito trabajando para diferentes empresas de moda (diseñando prendas, ejerciendo de creativos también). Hasta que se nos quedó pequeño ese reto…

 

¿No os dio un poco de vértigo dar el paso de independizaros?

A ver, está claro que cuando fundas una empresa tienes que ser consciente de que el trabajo se multiplica por dos, ya que existe el trabajo que ya conocemos al dedillo (diseño, creatividad, dirección de talleres, dirección de arte…) pero también hay que añadir la dirección empresarial. Por tanto, más que vértigo, diría que respeto y conciencia de que estábamos proyectando una empresa que iba a requerir mucho sacrificio y trabajo.

 

“Llevábamos muchos años diseñando y ejerciendo de directores creativos con diferentes empresas y firmas de moda y en un momento dado sentimos que había una necesidad de expresarnos más allá de las imposiciones de las empresas para las que estábamos trabajando”

 

Malne Fashion se constituye en 2016, ¿Qué balance hacéis de este años y medio de existencia?

Tanto por parte de la profesión, como de IFEMA como la misma crítica de moda nos han alabado por la rapidez de la trayectoria de la marca. Hemos sido capaces en muy breve tiempo de pisar alfombra roja en los Golden Globes y en Cannes. También de desfilar en Qatar o dar conferencias en Arabia Saudí y de vender en mercados tan lejanos como Singapur. Estas navidades hemos logrado colocar tres de nuestros diseños en las Campanadas, con tres mujeres muy distintas y en tres cadenas diferentes, y lo que es más importante, sin pagar por ello. Detrás de todo esto hay un enorme conocimiento del mercado, de las mujeres y mucha pasión por el trabajo. Y, sobre todo,  cabeza, mucha cabeza.

¿Qué hueco pretendéis cubrir con Malne?

Tenemos la convicción de que era imprescindible volver a la raíz, dedicar un tiempo a cada prenda, ser más riguroso en la fabricación, contar con mano de obra experta nacional, y  preservar tradiciones en el modo de trabajar (en España hay una mano de obra única en el mundo), coger todo eso y unirlo con nuestro bagaje en tendencias y moda de alto nivel.

Realmente en poco tiempo de vida os habéis vuelto un referente… ¿esperabais un éxito así?

No estábamos buscando el éxito, estábamos buscando desarrollar un talento creativo que siempre tocaba un techo cuando teníamos que cumplir exigencias de trabajar con clientes. Ojo, no nos quejamos, ha sido una experiencia positiva y hemos aprendido lo que queremos y también lo que quizás no queremos (que también es importante). Tenemos claro que no hay que tener miedo a no gustar a todo el mundo. Al final, cuando tratas de ser honesto con tu creatividad y tienes menos miedo, es cuando más puedes lograr ser referente de algo.

 

Habéis vestido a tres presentadoras de personalidades tan diferentes como Lydia Lozano, Cristina Pardo y José Toledo para presentar las ultimas campanadas… ¿Cómo llegasteis a ello?

Pues sinceramente como llegamos un poco a todo… porque nos vinieron a buscar, igual que cómo nos llamado otras artistas y gente conocida. Nos ven, les gustan y se ponen en contacto con nosotros. Gusta nuestro trabajo y se ponen en contacto con nosotros… no hay más. Somos gente muy accesible. Y por supuesto jamás hemos pagado para que nadie luzca nuestras creaciones.

¿Cuál creéis que ha sido vuestro mejor obra hasta la fecha?

Nuestras prendas referentes son la chaqueta, el vestido de noche y un mix entre ambos mundos, muy bien valorado, que es el jumpsuit smoking, una mezcla de vestido y smoking que ha dado la vuelta al mundo.

 

“Tenemos la convicción de que era imprescindible volver a la raíz, dedicar un tiempo a cada prenda, ser más riguroso en la fabricación, contar con mano de obra experta nacional, uniendo todo eso con nuestro bagaje en tendencias y moda de alto nivel”

 

¿Porque os habéis decantado por la Alta Costura frente al Pret a Porter?

Buscando un símil se podría decir que somos cocineros de Estrella Michelín, y aunque por supuesto sabemos hacer huevos fritos, es una pena no aprovechar el talento para arriesgar en platos más sofisticados, si te lo puedes permitir. La costura es un campo de creatividad muy extenso y hemos trabajado muy a gusto desarrollando piezas en él, aunque ahora también estamos tocando algo que consideramos importante, un prét à couture que desarrolla prendas más cotidianas con acabados de costura y cuyo precio sin ser barato, si es mucho más asequible. Estamos convencidos de que hay que empezar a educar en el slow fashion, en la idea de que es mejor comprar fondo de armario de calidad que prendas de temporada adquiridas en arrebatos de compras. Hay que recordar que antes se fabricaba y se compraba con esa intención de durabilidad, y creemos que eso es mucho más sostenible, ecológico y humano.

¿De dónde viene esa visión por lo exclusivo, por lo único?

El mercado se ha polarizado y los hábitos de consumo se han polarizado también. Competir con grandes cadenas nos parece es inútil y, además, no está de acuerdo con nuestros principios y en cómo vemos actualmente el mundo de la moda. Ya no hay un “departamento de caballero” y otro de “señora”, hay mucha más libertad para vestir, por encima del género, como están demostrando día a día nuevas firmas emergentes. También, con ese cambio, vienen otras formas de consumo. Para una clienta de alta gama, un vestido de una gran firma es algo que incluso puede ver repetido en la misma fiesta, pero no un modelo único de Malne. Para un consumidor más medio, a lo mejor no pueden adquirir ese vestido de ensueño, ni les hace falta, pero si una chaqueta para toda la vida, un abrigo que te va con todo, hasta una camisa con detalles lenceros que tiene mil utilidades. ¿Por qué no?

 

Vuestras piezas son únicas con series limitadas, sin repeticiones. ¿Cuánto tardáis en generar una pieza exclusiva, desde la concepción de la idea hasta su entrega al cliente?

Hay que partir de que tenemos diferentes líneas; la primera es el desarrollo de un modelo en exclusividad, que puede tardar alrededor de un mes y donde se trabaja con patrones que no se vuelven a repetir. Por otro lado en colección tenemos también piezas realizadas en series limitadas, y en estas series encontramos prendas de alta gama y también prét à couture, que son prendas más cotidianas, aunque por supuesto con acabados a mano y patrones de costura.

“Estamos trabajando en un prét à couture que desarrolla prendas más cotidianas con acabados de costura y cuyo precio sin ser barato, si es mucho más asequible”

 

Hablando de líneas de trabajo… ¿os habéis planteado trabajar en una colección masculina?

Ya hemos trabajado moda masculina, complementos, incluso peletería, cuando hemos trabajado con otras empresas. Nos gustaría diversificar para hacer complementos (bolsos, zapatos, etc.), así como joyería y piel. Estamos acostumbrados a crear todos esos complementos, estamos preparados y lo tenemos en mente, pero creemos que una de las claves del éxito es vestirse despacio, no correr. Pero todo se andará.

Una curiosidad… ¿cómo es un día normal de un diseñador de alta costura?

Estás todo el día viendo belleza y armonía, lo cual es maravilloso pero a veces agotador.

Se podría decir que la cantante Brisa Fenoy es vuestra musa… ¿Cómo surge esta relación tan especial?

Es un entendimiento entre artistas de corazón. Brisa tiene un repertorio con mucho mensaje y uno de sus mensajes era sobre la mujer y la obligación (o no), de ponerse un taconazo. Hace unos meses ella fue a una fiesta con un vestido nuestro absolutamente espectacular, bordado a mano, transparente… y con unas zapatillas. Esa osadía nos fascino, y nos abrió los ojos hacia lo que viene y lo que nosotros queremos, un mundo muy rico, mucho menos convencional y sin tanto miedo al “qué dirán”. Es decir, estábamos en total consonancia con ella y su forma de ver el mundo. Realmente la adoramos.

 

¿Notáis mucha diferencia de trabajar con Brisa a trabajar con modelos profesionales?

 Las modelos son musas y Brisa sin lugar a dudas lo es. Además Brisa tiene una talla de modelo y un rostro muy publicitario; Sin embargo para nosotros una musa puede ser Rossy de Palma, que no tiene edad o talla de modelo, ni tampoco un rostro convencional y sin embargo la adoramos también. No hay un límite.

Hablando sobre eso, cada vez son más los diseñadores que prescinden de las modelos al uso para desfilar con profesionales de otro tipo, como las influencers, o cantantes… ¿a que creéis que es debido?

Pues realmente no sabemos las motivaciones de cada creador, pero si sabemos que a nivel empresa se valoran a menudo los followers hasta en el caso de las modelos. Es posible que se deba a que es una ventana virtual de enorme potencia, y que es muy fácil de medir en números (impacto, seguidores, likes…). Lo que pasa es que la mayoría de las veces el arte no busca números sino musas y estas pueden ser personas anónimas, grandes bellezas, físicos especiales… cada uno tiene su inspiración particular.

 

“Brisa Fenoy fue a una fiesta con un vestido nuestro absolutamente espectacular… y con unas zapatillas. Esa osadía nos fascino y nos abrió los ojos hacia lo que nosotros queremos, un mundo muy rico, mucho menos convencional y sin tanto miedo al “qué dirán”, en total consonancia con ella y su forma de ver el mundo”

 

En vuestra colección recién presentada hay una vinculación muy estrecha con Gustav Klint, en especial su obra “Nuda Veritas”… ¿cómo llegáis a Klint?

Precisamente por todo lo que estamos desarrollando ahora. Soy una apasionada del Arte en todas las facetas, incluso tengo formación en Historia del Arte y el cuadro “Nuda Veritas” de Klint es una reivindicación a la personalidad, al no pretender gustar a todos, sino a unos pocos. Es un mensaje completamente “Malne”

Después de la MBFWM estaréis agotados, ¿cómo desconectáis?

La verdad es que no hemos podido, los calendarios no lo permiten. Hay como decíamos un duro trabajo detrás de cada prenda, detrás de cada acción y decisión. Pero cuando descansemos, habrá, seguro, una playa y no habrá, seguro, wifi.

 

Estáis trabajando con una serie de colaboraciones exclusivas para la Boutique Blanche en Qatar, ¿Cómo llegasteis a contactar con ellos?

Tenemos contactos empresariales con Qatar y desde el principio que conocimos a Amal, la dueña de la Boutique, hubo una conexión inmediata. Ella es arquitecto de interiores, una mujer muy culta e inteligente y que supiera valorar Malne fue muy agradable para nosotros.

Vuestras colecciones son rompedoras, que retratan a una mujer fuerte, femenina y cómoda, ¿no se os hace difícil trabajar para culturas como la Qatarí donde la mujer tiene un papel tan secundario y tan diferente a los países occidentales?

Eso no es del todo cierto; Hay que valorar que por ser países donde la religión tiene tanta influencia sobre sus vidas, la mujer lo tiene mucho más complicado, y por eso que es mucho más fuerte. Nuestro contacto con ellas ha sido sorprendente, muy gratificante y lleno de experiencias maravillosas, con mujeres de gran fuerza y cultura. Nuestra RRPP en la zona, de hecho, es una (gran) mujer.

 

“El cuadro “Nuda Veritas” de Klimt es una reivindicación a la personalidad, al no pretender gustar a todos, sino a unos pocos. Es un mensaje completamente “Malne”. De ahí nuestra vinculación con esa obra pictórica”

 

 

A quemarropa

¿Una mujer a la que os gustaría vestir? Audrey Hepburn cuando era mayor. A Patti Smith. A Grace Jones. A la Jequesa de Qatar. A Letizia para darle un aire más cómodo a su elegancia. A Penélope Cruz…. ¡a tantas!
¿Y un hombre? A Warhol, a Jake Gyllenhal, a Miguel Antúnez, a Javier Bardem, a personas que en definitiva, ya sean hombres o mujeres, tengan personalidad, arte, talento, es decir, la verdadera belleza. La verdad, lo pasamos tan bien trabajando con los clientes de Malne, que cada persona que viene es un momento bonito y único.
¿Escultura o pintura? Ambas, no se puede elegir.
¿Un libro? “El Nombre de la Rosa” de Umberto Eco
¿Un cuadro? “El nacimiento de la Primavera” de Boticelli.
¿Un complemento? Gafas.
¿Un recuerdo? Playa de Ibiza años 70 (Juanjo), NY años 90 (Paloma).
¿Un país? ¿Hay que elegir? Nos gusta todo. Mexico, Thailandia, Alemania, Inglaterra, EEUU… y por supuesto España.
¿Una película? Blade Runner”.
¿Una personalidad de la moda? Yves Saint Lauren.
¿Un sueño? VACACIONES.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here