Javier Muñoz, actor y dramaturgo nacido en Cuenca y residente en Madrid, nos presenta su proyecto teatral «Mi mundo es otro», creación suya y dirigida por Ángel Villaverde  y de la que además forma parte del reparto.
«Mi mundo es otro» es una comedia con toques musicales que cuenta la historia de Laura, interpretada por Irene Rojo, una joven que está a punto de tomar una importante decisión que marcará su evolución y desarrollo personal. Un acontecimiento le hará reencontrarse con su pasado, más concretamente con su madre, Belinda Washington, y tendrá que comenzar a escucharse a sí misma y entrar en ese conflicto de tomar sus propias decisiones y dejar atrás todo aquello que la sociedad le impone.
Desde The Citizen hemos podido conversar con Javier Muñoz para conocer de primera mano cómo surgió la idea de la obra y sobre todo qué y quién le inspiró para iniciar este camino que tendrá su fruto el próximo 11 de febrero hasta marzo en el teatro Amaya de Madrid.

 

 

Lo primero de todo Javier, ¿cómo estáis todo el equipo a pocas semanas de que se estrene “Mi mundo es otro”?

Pues siéndote honesto, estamos bastante nerviosos, pero ya no por el simple hecho del estreno, sino por la situación que hay ahora mismo a nivel social por el tema del coronavirus y las restricciones. Esto nos hace estar en vilo, ya que cada día te llegan noticias nuevas, cada llamada de teléfono es como un “mini vuelco” al corazón, porque no sabes lo que puede pasar. Entonces, pues estamos con muchas ganas de estrenar, pero deseando que afecte lo mínimo posible a la obra y a la situación.

Pero de todas formas en el equipo se respira muy buena energía, frescura, la mayoría somos gente muy joven y eso se transmite, lo vemos en los ensayos y eso se refleja, al final las ganas de que esta obra salga pueden a la incertidumbre que sufrimos.

Esta obra empezó a crearse hace 4 años ¿cómo fue todo ese camino hasta ahora? 

Sí, esta obra empezó hace 4 años, yo estaba trabajando con un director de teatro que le gustan mucho los clásicos. Empezamos a trabajar con Shakespeare y cuando empecé a trabajar las obras de este famoso dramaturgo y de analizarlo un poco en profundidad me quedé un poco obsesionado con él y con su trabajo.

Como utilizaba el tema de la conciencia y de la mente humana era algo que me llamaba mucho la atención y de ahí nació un poco la idea de Mi mundo es otro. Al fin y al cabo la conciencia llevada al día a día son todas esas decisiones que tomamos individualmente y que de una forma u otra muchas veces vienen condicionadas por aquello que la sociedad nos impone. Y de ahí empecé a construir la obra, de esa necesidad de querer romper con los clichés y con lo establecido cómo normal por la sociedad.

Entonces se lo presenté a un profesor mío, me dijo que me lanzara y de ahí contacté con Ángel Villaverde, director de la obra, para él fue un reto también, así que nos unimos y empezamos a hacer versiones, hasta ahora.

“CUANDO LAS PALABRAS SE QUEDAN CORTAS, ENTRA LA MÚSICA COMO VÍA DE ESCAPE PARA EL PERSONAJE”

Ahora se podrá disfrutar de ella en el teatro Amaya de febrero a marzo ¿esperas poder llevar la obra a tu ciudad natal?

Por supuesto, teníamos una planificación previa a esta situación de la pandemia donde queríamos hacer una función especial de estreno en Cuenca, mi ciudad natal, pero por la situación se ha tenido que modificar todo.

La propuesta del teatro Amaya no me lo esperaba, el hecho de que en estos momentos alguien apueste por una obra nueva tal y como están las cosas era un milagro y una oportunidad que no podía rechazar. Pero, además de esto nuestra idea es llevar la obra a nivel nacional, no queremos cerrarnos puertas, y más ahora que está mas limitado el movimiento entre comunidades, nos gustaría poder acercar a la gente nuestra obra, ya que es más difícil el desplazamiento de forma individual.

 

Y ¿por qué el nombre de “Mi mundo es otro”?

Pues «Mi mundo es otro» es un poco como esa ruptura de los clichés, de la ruptura con la sociedad. Este es el mundo en el que vivimos, pero quizás no es el mundo en el que quiero vivir, ya que si yo no tomo las decisiones en base a lo que me dicen, mi mundo ya no es ese mundo tal y cómo lo pintan.

Considero que estamos muy cegados por lo que nos dicen, nuestro día a día está marcado por algo ajeno a nosotros que nos limita a tomar determinadas decisiones, nos llevan hacía aquello que la sociedad cree como correcto, pero que quizás de forma individual no es así. Y al final «Mi mundo es otro» refleja un poco eso, ese llamamiento a que todos podemos parar, decir hasta aquí y en base a nuestras circunstancias vitales ser los protagonistas de nuestra vida. Es quizás ese momento en el que uno empieza a decidir y tomar las decisiones por sí mismo dejando de lado un poco lo que la sociedad le marca.

Además ¿la música también juega un papel importante en la construcción de la obra, no es así? 

La música para mí es esencial, en una obra cuando se utiliza la música o las canciones, en este caso, es para mí cuando un personaje llega a un límite en el que lo que quiere expresar ya no puede expresarlo por medio de la palabra, es otro nivel.

En este caso en la obra se utiliza la música como medio de escape en el que los personajes están en un punto en el que ya no pueden expresar lo que les pasa de otra forma y lo tienen que soltar por medio de la música.

La música de «Mi mundo es otro» está hecha originalmente para la obra por el grupo Lírica Cuántica, la música te traslada a otra dimensión y en esta obra no es algo previsible, sino que el personaje de repente entra en la canción como una forma de expresión.

 

¿Cómo surgió la fusión de este elenco de actrices que están ganándose un hueco en el mundo de la interpretación junto con Belinda Wasington?  

Bueno pues la verdad que Belinda tenía conocimientos de este proyecto desde hace mucho tiempo, pero tras un parón y finalmente cuando la obra ya estaba mas consolidada volví a contactar con ella. Con Belinda me pasó algo interesante, porque en el momento en el que escribía el personaje de la madre antes de que la obra tuviese elenco, me venía a la mente ella, no por el trasfondo del personaje, pero quizás sí por perfil notaba como que podría ser perfectamente aquella madre de la protagonista y de la obra que estaba creando sobre el papel, y al final así fue.

Y por otro lado, el resto de las actrices hay algunas que yo no las conocía, pero Ángel, el director de la obra, sí que había trabajado con Belinda, con Irene Rojo, con Nazaret Aracil y con Veki Velilla. Y Ángel tras conocer la obra y conocer a estas actrices me las propuso para que formaran parte del elenco y la verdad que cuadraron de una forma muy positiva, porque había y hay algo en ellas de su personalidad que se asemeja con el personaje de cada una, entonces esa creación de los personajes y de la obra hacía que todo fuera mucho más rodado y más fácil a la hora de darle forma.

Y bueno para ir terminando,  “Mi mundo es otro” deja una pregunta en el aire que es “¿Te enfrentarías a tu propia conciencia?” ¿Serías capaz de responder a esta pregunta? 

Pues esta pregunta la hice y la expuse para la obra porque me la hago yo constantemente y sí creo que debemos enfrentarnos a nuestra conciencia.

Creo que el arma más fuerte y más peligroso que tenemos como seres humanos es nuestra cabeza y dentro de la cabeza tenemos la conciencia que al final son esas decisiones que tomamos de forma individual, pero que muchas veces están condicionadas. Por tanto, creo que enfrentarte a tu propia conciencia es difícil pero recomiendo que el público que venga a ver la obra lo haga, al final la obra quiere dejar preguntas en el aire, pero con la finalidad de que la gente salga de la obra y sean capaces de plantearse y responder a esas preguntas.

 

Y por último, ¿Qué esperas de la obra a pocas días de su estreno? Y después de todo el trabajo que ha habido detrás… 

Pues espero que guste, que la gente salga con una sonrisa, que termine de pie, que salga positivo. Yo creo que necesitamos eso, estamos metidos en un bucle de negatividad y malas vibraciones y quiero que en esta hora y media que dura la obra la gente se olvide por un tiempo y disfrute del teatro y del elenco.

 

Javier Muñoz se despide de esta entrevista con unos mensajes cargados de positividad y con ganas de que su obra Mi mundo es otro consiga hacer reflexionar a sus espectadores.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here