Tras trabajar en Vogue y diferentes espacios sobre moda en televisión, Flora González compagina su trabajo de “Chica del tiempo” en la Cuatro con diferentes apariciones en programas de televisión así como con su conocida faceta de comunicadora de Redes Sociales. Alegre y con una perenne sonrisa, Flora destila el mismo encanto en persona que delante de las cámaras, y si hubiera que definirla con un adjetivo, ese podría ser “feliz”.

 

¿De donde viene Flora González?
¡De Andújar! Y eso marca. Criarte en un pueblo andaluz te hace disfrutar de cosas que para un niño de ahora pueden resultar realmente raras. Jugar en la calle, las brechas de subirte a los arboles… Lo que más recuerdo son los veranos en la piscina. Mi padre era el socorrista y mi madre también trabajaba allí, con lo que yo entraba al agua el 1 de junio y salía el 15 de septiembre. Siempre he pensado que fue allí donde comencé a desarrollar las habilidades sociales. Era un camping y allí iban niños italianos, franceses, etc. y sin saber idiomas acaba haciéndome amiga de ellos.

La primera influencer de la piscina municipal de Andújar…
Jajaja, bueno, siempre he sido muy comunicadora.

Pero curiosamente no conservas demasiado acento.
Ya, cuando entro con 15 años a trabajar en Radio Andújar (Cadena SER), me fui quitando el acento. Ya me queda poquito, y cuando trabajo casi no se me nota, excepto en Viva la Vida, que ahí soy más yo, me suelto más, y claro, se me nota.

Siempre haces gala de tus origines de Jaén… ¿te costó dejar Andújar?
Bueno, fue algo progresivo; pasé de Andújar, una ciudad pequeñita, a Sevilla y de ahí di el salto a Madrid. Pero la verdad es que ya con 17 años quería ir a vivir fuera.

 

“Madrid es dura como ciudad para alguien que viene de un sitio pequeño. Yo creo que o te adaptas y domesticas la ciudad, o se puede convertir en un infierno”

 

¿Te adaptaste bien a los cambios?
Madrid es dura como ciudad para alguien que viene de un sitio pequeño. Yo creo que o te adaptas y domesticas la ciudad, o se puede convertir en un infierno. Yo trabajé duro para adaptarme, la verdad. Si que es cierto que algún día tuve miedo, o me sentí agobiada, pero nunca me plantee irme de Madrid. Y ahora tampoco, la verdad es que cuanto más viajo, más me gusta Madrid.

Influencer, colaboradora televisiva en Viva la Vida, chica del tiempo, escribes sobre moda… Si tuvieras que elegir una sola faceta para definirte, ¿Cuál escogerías?
Soy comunicadora. Se me da bien coger una información y descodificarla para ofrecerla al público y que la entienda. Puede ser información sobre moda, meteorología, con el lenguaje de las RRSS… Es lo que me gusta.

Hablando de comunicar… siempre sales sonriente y maravillosa… ¿esa faceta es forzada o eres tú?
Jajaja, soy sonriente por naturaleza. Mi situación natural es sonriendo, soy una risueña nata.

 

“Yo soy comunicadora. Se me da bien coger una información y descodificarla para ofrecerla al público y que la entienda.”

 

Has trabajado en radio, tv, prensa… elige un medio.
Cada medio me ha sabido aportar y cada uno de ellos potencia diferentes facetas. Tengo muchas ganas de volver a la radio, fue donde empecé y creo que ahora podría hacerlo mucho mejor, tengo más cuajo, más trayectoria. Por ejemplo en el 2.000, cuando empecé, casi no había ni Internet.

¿Y qué te gustaría hacer en la radio?
Un programa de moda, pero diferente. Me gustaría tratar la moda desde una vertiente cultural, como manifestación artística. Hablar de curiosidades sobre moda, por qué se lleva esta prenda, dónde surge, cuáles son sus orígenes, cómo evolucionan las tendencias… Ahondar en la faceta antropológica y cultural pero con un lenguaje cercano. Creo que podría quedar un programa realmente interesante.

Hablando de moda… ¿Qué diseñador te gusta?
Español me gustan mucho los chicos de The 2nd Skin, que hacen prendas muy románticas, muy elegante; también Alvarno, Moisés Nieto, las creaciones de Malne…

Últimamente el mundo de la moda esta en el punto de mira de las asociaciones feministas…
Tal y como lo entiendo, el feminismo es la búsqueda de la igualdad. No estoy de acuerdo con una lucha que parta de la desigualdad, la discriminación o la invisibilización. Creo que ese no es el camino. Es verdad que existe el efecto péndulo, y quizás como reacción a la situación del hombre, la mujer tiene que subir, que empujar, pero creo que tiene que ser una lucha que se hace desde casa, en tu trabajo, que involucra a hombres y a mujeres. Y por supuesto al mundo de la moda.

¿Te consideras feminista?
Sí, soy feminista en la vertiente más igualitaria, pero no soy “hembrista”. No creo que la igualdad se vaya a conseguir en base a la discriminación. Por supuesto que hay mucho por hacer. Quiero relacionarme de tu a tu con el hombre y que las futuras generaciones no vivan injusticias.

¿Hiciste huelga el 8-m?
No, no hice huelga. Mi forma de rendir tributo a esas mujeres trabajadoras que lucharon tanto por conseguir su visibilidad es trabajando.

 

“Soy feminista en la vertiente más igualitaria, pero no soy ‘hembrista’. No creo que la igualdad se vaya a conseguir en base a la discriminación”

 

Vayamos 20 años atrás… ¿te imaginabas con esta vida?
No, para nada. Si en mi primer día en la universidad (el cuál por cierto llegué tarde) me hubiera encontrado una lámpara mágica y la hubiera pedido una serie de deseos, me hubiera quedado extremadamente corta con lo que la vida me ha dado. Es verdad que recién iniciada la carrera de periodismo pasé por una etapa un poco utópica de querer ser periodista de guerra; luego tanteé el periodismo político… pero no sé, no me llenaba ni sentía que fuera lo mío, así que decidí dedicarme a la moda.

Desde pequeña soñaba con Vogue, esa revista había estado siempre en mi casa, mi madre era modista y era como su referencia.

¿La chica de hace 15 años se reconocería en ti?
A veces, los adolescentes me caen fatal, jajaja y yo misma de adolescente me caigo fatal también. Me miro y pienso “que pavazo tenía”, nunca he sido tan mayor como cuando tenía 18 años, iba de madura, de guay. También es verdad que esa inocencia me llevó a plantarme en las oficinas de GQ y contar al director que quería trabajar allí. Y llegue ahí, les demostré que tenía muchas ganas de trabajar y por suerte me cogieron. Cada etapa de la vida tiene sus características, alguna nos avergüenzan más, otras menos, pero todo es bonito y tiene su encanto.

¿Te arrepientes de algo?
Hum, si lo pienso fríamente, hay personas a las que me hubiera gustado no haber conocido, que me han causado un dolor innecesario, pero por otro lado he aprendido a gestionar ese dolor. Como arrepentirme, no sé, ahora no tengo miedo al cambio, no tengo zona de confort. En realidad, creo que soy demasiado joven para arrepentirme.

¿Y a qué tienes miedo?
A la desocupación, no tanto al paro como a la perdida de inspiración. Me da miedo que un día se me apaga la bombillita.

 

“Si en mi primer día en la universidad me hubiera encontrado una lámpara mágica y la hubiera pedido una serie de deseos, me hubiera quedado extremadamente corta con lo que la vida me ha dado”

 

¿Tú te buscas en google?
¡Sí, todo el rato! Es la única forma de saber determinadas cosas, por ejemplo, apoyo a muchas marcas españolas y me gusta saber si me sacan en photocall o si alguna revista comenta algo, para avisarles. Internet ahora mismo es fundamental. Tengo que confesar que hay algunos resultados, sobre todo los que hablan de mi vida personal que estoy deseando que empiecen a desaparecer.

Dime un cambio necesario para España.
De momento necesitamos un cambio ético, la mezquindad va en la persona, no en la ideología. Estamos en un momento muy complicado. Hay que apuntar a los individuos, no a las corrientes políticas.

Eres una gran lectora… ¿te ves escribiendo un libro?
Sí, tengo muchas ganas, pero tengo un respeto casi reverencial hacia la literatura. No concibo la vida sin leer y me da miedo no estar a la altura. Pero me encantaría, ya fuera sobre moda o una novela.

 

 

¿Qué estas leyendo ahora?
“Eva” de Pérez Reverte. Se desarrolla en Lisboa y Sevilla, que son dos ciudades con las que tengo mucha vinculación emocional

Eres una experta en Redes Sociales… ¿Cómo llegas a ellas?
A ver, en mi generación las vimos nacer, experimentamos con el Tuenti y con otras que iban surgiendo. Siempre me han gustado, pero se convirtieron en una nueva forma de trabajar cuando estaba en Vogue y comenzó la transformación del papel a la web. Fue un gran cambio que estoy muy orgullosa de haber vivido.

Eres una referencia para muchas chicas por la calidad y cantidad de seguidores, lo metida que estas la moda, el apoyo que tienes de las marcas… ¿Qué consejo darías a una chica que quiere entrar en ese mundo?
En estos momentos estoy impartiendo Masterclass sobre comunicación social, sobre RRSS, comunicación en moda, huella digital, etc. Lo primero que digo es que tienes que hacerte varias preguntast empezando por ¿yo seguiría esta cuenta? Si no tienes claro lo que te va a diferenciar, pues difícil. La segunda pregunta ¿qué quiero contar y trasmitir? Hay que tener una identidad.

También es muy importante cuidar la imagen y tener continuidad, entender que las RRSS son para hacer comunidad, interactuar, socializar. En mi caso voy contando mi día a día vinculado a la moda. El 70% de mis seguidores son mujeres de mi edad, interesadas por la moda, con lo que me da muchas posibilidades.

 

“es muy importante cuidar la imagen y tener continuidad, entender que las RRSS son para hacer comunidad, interactuar, socializar”

 

¿Como trabajas en Instagram?
Yo tengo un amigo, Apolo, que estudia periodismo y me hace muchas veces las fotos. Procuro no desvelar demasiado sobre mi vida y mi ubicación, mantener la intimidad. A veces quedamos, hacemos fotos, que voy colgando poco a poco durante otros días, otras veces son fotos de un evento, otras edito videos de los programas de tv donde salgo. Cuido mucho la estética, eso es verdad.

¿Qué hay de verdad y de mentira en la RRS?
De verdad poco, y de mentira (piadosa) bastante. Por ejemplo, puedes estar en tu casa aburridísima y subir una foto en plan “¡me lo estoy pasando de cine!”, muchas veces lo importante es lo que se reflejaba, no la realidad. Aunque el seguidor esto lo sabe, entiende el espectáculo y disfruta con ello.

¿Hay un cierto infantilismo?
Hum… hay que tener en cuenta que las RRSS son muy jóvenes, y por tanto tienen una cierta inmadurez. Aún estamos en el ensayo acierto y error.

Eres una figura bastante mediática… ¿Has tenido alguna experiencia desagradable de acoso?
Recuerdo que cuando entré a trabajar en TV una de las cosas que más preocupaba era cómo me iba a enfrentar a determinadas críticas. Abría twitter con el corazón en la boca. Afortunadamente son muy cariñosos conmigo.

¿Y acoso de cartas, de perseguirte, etc.?
No, de eso no. Es más cuando alguien me hace un comentario inapropiado en las Redes me gusta contestarle en plan “oye, que esto lo lee mi padre” y normalmente suelen rebajar el tono, si no, bloqueo y a otra cosa.

 

 

¿Cobras por todo lo que enseñas?
Que va, muchas veces son cosas y prendas que tengo en mi armario. Eso sí, nunca promociono algo en lo que no creo. Hay que tener honestidad con la gente que te sigue. Si no me gusta el producto, o la filosofía de la marca no encaja conmigo, no lo hago. Depende de muchas cosas.

Detrás de una imagen tan desenfadada, hay una profesional realmente preparada… has estudiado periodismo, un master en moda, estás estudiando historia del arte… ¿Crees q es necesario toda esa preparación para trabajar en moda?
Critico mucho el intrusismo. Me parece terrible el ‘boom’ que hubo con los blogs, pero los lectores han demostrado que tienen inteligencia y criterio, y que no todo vale, y se ha quedado la gente que aportaba. Defiendo la formación, pero también el trabajo duro.

Trabajas en moda, pero un día apareces dando el tiempo… ¿no fue extraño?
Fue progresivo. Yo estaba en Vogue y decidí dar el salto a televisión hablando de moda en Non Stop People, un canal que era de Movistar+. Ahí me adapte al lenguaje de la televisión, de repente un día, llegó la oportunidad del tiempo y por supuesto dije que sí. He escrito de gastronomía, de novias, de tecnología, de joyas, de multitud de temas, así que por qué no iba a hablar del tiempo.

¿Te sentiste aceptada en esa nueva faceta?
Somos un equipo muy completo y nos hemos aportado mucho mutuamente. Yo he intentado aportar una comunicación mucha más dinámica, mucha más fluida, mucho más “casual” y ellas a mi la parte técnica. Desde el principio nos hemos llevado muy bien, con mucha empatía, tenemos más o menos la misma edad, somos un equipo muy apañado.

 

“Cuando estaba en GQ y Vogue he escrito de gastronomía, de novias, de tecnología, de joyas, de multitud de temas, así que por qué no iba a hablar del tiempo.”

 

¿Tú sabes de meteorología?
Sí, ahora sí, me meto en foros de Metereologia, etc…

Te gusta mucho el arte ¿Crees q tiene mucha relación el arte con la moda?
Comencé a estudiar Historia del Arte estando en Vogue porque lo consideraba fundamental. El arte entendido como concepto general tiene una relación importantísima con la moda, se nutren y alimenten mutuamente. Para entender la Alta Costura necesitas tener un conocimiento profundo del arte. Y además te educa los sentidos, la vista. Ahora tengo los estudios en ‘stand by’ porque no he encontrado la fórmula para que los días duren más horas.

Empezaste trabajando en periodismo corporativo y político… ¿te gustaría volver a ello?
No

¿Y tener una columna sobre actualidad política?
Hum… no, no tendría ninguna coherencia ideológica… fluyo demasiado.

¿Y trabajar para una marca como comunicación corporativa?
Pues creo que no se me daría mal. Pero la televisión me encanta, me fascina. Me gusta mucho escribir, pero no me quiero ir de la televisión.

 

“Curiosamente los diseñadores cuanto más importantes son, más normales se muestran”

 

Como redactora de Vogue has entrevistado a infinidad de gente famosa… ¿Hay alguien te haya impacto o sorprendido?
Curiosamente los diseñadores cuanto más importantes son, más normales se muestran. Me impactó mucho conocer a Jean Paul Gaultier, es maravilloso, es la encarnación de la rebeldía, de la eterna juventud, el ‘enfant terrible’ de la moda. También me gustó mucho Roberto Cavalli, fue muy simpático.

Has presentado la MFShow ¿te sientes más cómoda presentando o escribiendo sobre lo que ves?
Hacer el streaming de esa pasarela fue todo un reto, fueron 10 hora de directo al día, sin guion, improvisando entrevistas… fue algo brutal. Ahora que he superado el vértigo de hablar delante de la cámara me siento más cómoda hablando, pero fundamentalmente porque lo escrito permanece. A veces pediría a Google el derecho al olvido en algunas cosas. Todo permanece, para bien y para mal. Por otro lado la televisión te da toda la información de la comunicación no verbal, tu imagen, tus movimientos tu voz, llegas al público de una manera diferente.

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