Me cae mal Jonathan Vaughters.

No, volvemos a empezar.

Me cae (muy) mal Jonathan Vaughters.

Fantástico. Menudo comienzo, ¿verdad? Sobre todo teniendo en cuenta que vengo a hablarle de la autobiografía (toqueteada por otras manos, ya saben cómo son estas cosas) de Jonathan Vaughters. Sorpresa y dolor. Y ahora ¿qué?

Pues bien, me ha gustado. El libro, digo. Aunque no trague al personaje. Algo visceral, poco basado en la razón, supongo. Igual son las patillas, las gafas de pasta, los chalecos de tweed (en serio… ¿por qué?). O igual es su aire de pretendido revolucionario, de “vamos a cambiarlo todo porque somos cool y guays”. No me miren así, siempre me cayeron gordos los del despotismo ilustrado.

Y entonces… ¿cómo puedes decirnos que te ha gustado el tema, Marcos? ¿Cómo puedes, incluso, recomendarnos leerlo a nosotros? Que lo recomiendo, oigan. Fervientemente.

Pues por varias razones. La primera, y principal, es que ustedes no tienen que hacer caso de mis neuras y filias personales. No. Miren, si buscan un caudillo que les dicte lo que deben pensar en cada momento sobre cada asunto se han equivocado de puerta. Ese tipo pace unos cuantos pisos más abajo. No, yo no soy Savonarola, porque si hay algo que odio más que a los déspotas ilustrados es a los savonarolas. Además, siempre acaban descubiertos en alguna de las cosas que ellos tanto criticaban.

A mí no me cae bien Vaughters, pero su biografía “Billete de ida. Siete vidas sobre ruedas” (Libros de Ruta, 2020) es muy, muy interesante. Lo es, desde luego, para cualquier aficionado a esto de las bicis durante las últimas dos décadas. Ellos (nosotros) devorarán los datos, rellenarán huecos en la memoria (interesada o no) del protagonista, sustituirán elipsis por nombres, momentos, situaciones. Sí, una delicia. ¿Me creo todo lo que dice? Pues mire usted… no. Pero preferiría guardarme aquellas cosas que pienso omitidas deliberadamente, modificadas o, sencillamente, contadas desde un punto de vista muy particular. No hemos venido aquí para decir a nadie dónde enarcar la ceja, dónde sonreír levemente, dónde acatar a pies juntillas. Insisto, lean con completa libertad y saquen sus propias conclusiones, que siempre serán más valiosas que las susurradas al oído por otras personas…

¿Quieren saber algo? Lo que más me gustó del libro fue la primera parte. Sí, sí, esas páginas que salen siempre en las autobiografías de deportistas y en las que se cuenta el duro ascenso hasta el mundo profesional. Fíjense, alguno podrá pensar que es un coñazo. Pues, oigan, aquí Vaughters resuelve el asunto muy bien. Con bastante sentido del humor y sin falsa autocomplacencia, añado. Alguien capaz de reírse de sí mismo es una rara avis en el mundo de la bicicleta (y en el de la literatura, claro). Y Vaughters lo hace. En el sentido físico y en el intelectual, ojo. Les acepto la crítica… igual es para realzar aun más la evolución posterior, el canijo corto de entendederas que llega a ser uno de los doscientos (diez arriba o abajo) mejores ciclistas del mundo y que después logra sacar adelante un conjunto del World Tour, con todo lo que ello significa. Vale, quizá sea así… pero yo disfruté mucho leyendo esa parte del relato. O los años de formación. Esa selección americana, con la omnipresente figura de Lance Armstrong. La misma que, para bien o para mal, gravita sobre todo el libro. Y, en suma, el debut con el Santa Clara, equipo-pufo paradigmático de los noventa, con particularidades de pura esencia cañí y mil historias detrás que quizá un día se puedan saber…

Después la cosa no decae. Eso sí, resulta menos sorprendente para el que ha estado al tanto del mundillo en estos años, porque Vaughters ha sido pieza (más o menos) fundamental. Primero como gregario de Armstrong, luego en Francia, donde le picó una abeja (en fin, es lo más destacable de aquel paso), más tarde como manager, más o menos innovador, al frente de uno de los equipos más potentes del planeta. Ya ven, tipo con cosas por contar…

En definitiva, que léanse el libro de Jonathan Vaughters. A ser posible sin los prejuicios con que lo cogí yo. Y ya después me cuentan qué les pareció…

 

 

  • Título: «Billete de ida: Siete vidas sobre ruedas»
  • Tapa blanda: 420 páginas
  • Editor: Libros de Ruta; Edición: 1 (29 de mayo de 2020)
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8412018885
  • ISBN-13: 978-8412018882

 

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Marcos Pereda
Marcos Pereda (Torrelavega, 1981) es escritor profesor. O al revés. Ha publicado "Arriva Italia" (Popum Books, 2015) y "Periquismo. Crónica de una pasión" (Punto de vista, 2017). También asoma la cabeza por medios de comunicación, de los mainstream y de los raros. A veces le han dado algún premio, pero tiene mala memoria para esas cosas. Le gustan el café y las tildes diacríticas.

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