Nieves personifica en el tono sereno y templado de su voz, la sensatez de quien a diario libra su propia batalla. Enfermera y escritora, cuidadora del cuerpo y  del alma. Al escucharla me doy cuenta que las casualidades no existen. Las cinco letras que conforman AYUDA son los cinco dedos de su mano, donde cada uno le sirve para guiar una tarea, la de trabajar por y para los demás. Las mismas manos que manejan con igual destreza letras Y pacientes. Mantener una charla con ella es entender la realidad del presente donde vivimos y la historia de un pasado del que debemos aprender.
«Las Batallas Silenciadas» (Editorial Edhasa). Premio Hislibris Mejor Autora en el X Premio de Literatura Histórica. Ambientada en la Primera Guerra Mundial, habla de gente pequeña con sus historias en minúscula, arrastradas por la Historia en mayúscula. Es un canto a la amistad y a la supervivencia a partir de un personaje histórico, como es Irene Curie, quien da pie a otras mujeres desconocidas, pero muy presentes en la contienda. La novela es el homenaje y la otra mirada de enfermeras y voluntarias en hospitales de campaña, campesinas labrando la tierra para dar de comer a su familia, prostitutas que acompañan a los soldados, en definitiva todas aquellas presentes, pero que a la Historia llegaron siendo invisibles.

 

Tú misma has dicho: “Tuve que hundirme en el barro y cubrirme de sangre para poder contarlo”. Entiendo que tras algo así, uno se limpia a conciencia y continúa hacia adelante, pero ¿cómo pudiste alejar de ti el olor a sangre que queda impreso en la memoria?

Necesito vivir lo que voy a contar porque mi objetivo es provocar una emoción en el lector. He sentido la angustia del soldado, la indecisión o el bloqueo de la enfermera ante una avalancha de heridos. Evidentemente deja la huella del recuerdo en mi mente y todo ello, me ha cambiado de un modo u otro. Ahora entiendo mejor las decisiones que alguien puede tomar en una situación desesperada. No me he desprendido de la sangre, del barro, del sufrimiento, pero sobre todo de lo bien que se pueden hacer las cosas con pequeños gestos para ayudar a la gente.

«Necesito vivir lo que voy a contar porque mi objetivo es provocar una emoción en el lector»

Leyendo «Las Batallas silenciadas» me surge una duda: ¿Nieves es una enfermera que escribe historias o una escritora con la vocación de cuidar?

He sido escritora antes que enfermera porque cuento historias desde siempre. La vocación de enfermera surge por la idea que tengo de enfrentarme a este mundo. Durante mi vida ha habido parones en la faceta de escritora, pero ahora mismo están equilibradas en cuanto al tiempo dedicado a cada una. Tengo claro que nunca voy a dejar de escribir porque es una vocación y, aunque algún día no ejerza de enfermera, no voy a dejar de lado mi otra vocación, la del cuidado.

 

El voluntariado adquiere un papel muy importante en tu vida y en la novela, un mundo que, por otra parte conoces muy bien. Colaboraste con Cruz Roja, más tarde con La Asociación Española contra el Cáncer acompañando a enfermos y familiares en el hospital. Después llegaron tus hijos y tras una relación tortuosa con el amamantamiento, decides ayudar a que otras madres lactantes no se vean tan solas como tú. ¿En tu novela reflejas alguna frustración o alegría vivida en tu día a día como voluntaria?

En un momento determinado de la novela, una de las protagonistas, en concreto la enfermera voluntaria se tiene que encargar de los soldados moribundos. Personalmente he conocido esta situación en mi paso por la Asociación Española contra el Cáncer y he de decir, que ellos me ayudaron más más que yo a ellos. Me aportaron otra visión del mundo y modificaron la que ya tenía a la hora de enfrentarnos a la muerte o al dolor… Llevo aprendiendo de ellos desde que estudiaba la carrera, he crecido y evolucionado junto a estas personas. Para un voluntario, cuidarlos es acompañarlos y acariciarles el alma.

«Es un título reivindicativo porque todos llevamos batallas en silencio, pero cuando quieres expresar y dar voz a ol que llevas dentro y no te dejan, entonces es muy diferente»

Entre batallas silenciadas o batallas en silencio ¿Qué diferencia hay?

Es un título reivindicativo porque todos llevamos batallas en silencio, pero cuando quieres expresar y dar voz a ol que llevas dentro y no te dejan, entonces es muy diferente. En un principio la editorial apostaba por “Las batallas silenciosas”, pero afortunadamente mi editora, Penélope Acero se negó por completo. Ella entendió la diferencia entre una batalla silente y una batalla en la que tú quieres expresar algo y no te dejan.

 

Tu decisión de ser enfermera surgió tras varias casualidades. Primero optaste por Biología Marina o Periodismo, pero en Valladolid no las imparten. Mientras tanto cae en tus manos un libro “La ciudad de la alegría” y todo cambia. Las dudas se despejan y la enfermería se abre camino. En estos momentos hay otro libro más importante en tu vida, «Las batallas Silenciadas» y tus lectores esperamos muchos más. ¿Cómo te ves dentro de veinte años, enfermera o escritora?

Las dos cosas. Siempre seré enfermera de un modo o de otro, ayudando a la gente que lo necesite, ya sea mediante asociaciones, charlando como vayan surgiendo las necesidades. También seguiré escribiendo, aunque no publicando todo.  Lo necesito para sacar mis miedos, mis fantasmas y sobre todo,  para expresarme.

 

Nieves confiesa cuanto aprende a diario  por su trabajo en el Hospital Clínico de Valladolid y de su labor en el voluntariado. Hoy, después de abrirse a nosotros, tengo la impresión de que dicho aprendizaje le sirve para entregarse aún más a  quien lo necesita.
Muchísimas gracias Nieves!! No quiero terminar esta entrevista sin decirte algo. Has dicho que los cuidados de la enfermera “acarician el alma”, pues bien, tú con tus letras también acaricias el alma a quienes te leemos.
Te deseo muchos éxitos y por favor, continúa cuidándonos.

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