¿Quién es Carmen Quintanilla?

Hmm… Bueno pues Carmen Quintanilla es una mujer que hace ya 35 años creyó que había que dar visibilidad y hablar de la mujer del ámbito rural, y que hablar de ellas era hablar del futuro en España. Una mujer que en su juventud aprobó una oposición a los Cuerpos del Estado, que ha dedicado su vida a la Administración Pública y que en el año 2.000 tuve la oportunidad de que el PP me ofreciera ser diputada. Mi compromiso social, mi vocación de servicio a los demás, me llevo a constituir hace 35 años la primera ONG de mujeres rurales (la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural), vertebrándola por toda España, de norte a sur y de este a oeste, desde la solidaridad del voluntariado social. Jamás tuve un sueldo de la Asociación, viví siempre de mi trabajo como funcionaria y ahora de mi trabajo como parlamentaria. Se podría decir que he llevado esta asociación a la cúspide de la comunidad internacional y he conseguido que detrás de mi hoy haya más de 177.000 mujeres del mundo rural. Hemos roto la invisibilidad de las mujeres de los pueblos de España y hemos puesto “de moda” ser de pueblo. Estoy realmente orgullosa de AFAMMER, porque hablar de AFAMMER es hablar de igualdad, es hablar de luchar contra la violencia de género, es hablar del poder y la toma de decisiones de las mujeres, en definitiva, es hablar de un proyecto de vida de las mujeres rurales.

¿Siempre le interesó la política?

Siempre, ya desde mi época universitaria estaba metida en todos aquellos movimientos sociales que tenían algo que ver con cambiar el mundo, con la democracia, con los derechos de las mujeres; Siempre tuve esa ilusión y esa inquietud desde mi más tierna infancia, construir un mundo donde la injusticia no existiera.
Yo me quedé sin madre de muy pequeña y tuve un abuelo que ha sido un referente en mi vida, un hombre muy inteligente con una fuerza tremenda que me inculco que tenía que tener una carrera universitaria y que tenía que lograr un puesto de trabajo para ser independiente. Pero también me enseñó a amar el mundo rural, el compromiso social, que había que tender la mano siempre aquel que te necesita. Pues eso me llevo siempre a tener esa inquietud política, involucrarme en movimientos sociales desde mi juventud. Participé en aquella transición modélica a pesar de lo duro que fue. Era una joven centrista de UCD, más tarde me retire la vida política y ahí fue cuando funde AFAMMER, que fue la primera organización europea de mujeres rurales. Cuando nacimos había una sociedad con unos tintes tremendamente machistas pero poco a poco, partiendo de un discurso positivo, intentado siempre construir, sin agredir a los hombres, fuimos construyendo un futuro mejor. Como la política es el acto de hacer posible lo imposible en 1982 me incorporé a las listas del PP, donde llevo 17 años y he llevado la voz de las mujeres al Congreso de los Diputados, y me siento realmente orgullosa de haber logrado que en la Cámara Baja se hable de la mujer rural.

Se podría decir que gracias a esa actividad se ha visualizado a nivel nacional a la mujer del ámbito rural….

Yo creo que sí, eso ha sucedido gracias a la creación y desarrollo de AFAMMER, una organización que ya entonces tenía una fuerza tremenda y que además el resto de la Junta Directiva y yo la habíamos llevado a tener una relevancia realmente importante tanto en España como a nivel internacional. Hay que recordar que AFAMMER está dentro del consejo consultivo de las Naciones Unidas y somos miembro destacado en diferentes foros internacionales. En el año 2.000 formé parte de la candidatura en el Partido Popular, cuando tomo consciencia que había que incorporar mujeres en las candidaturas. Fui de número dos, y 17 años más tarde sigo de diputada. Y gracias a ese escaño como diputada nacional, las mujeres rurales siempre han tenido voz en el Congreso.

Me siento realmente orgullosa de haber logrado que en la Cámara Baja se hable de la mujer rural

Con la perspectiva que le da su dilatada trayectoria, ¿Cómo cree que ha evolucionado la sociedad?

Yo creo que hemos roto con la invisibilidad de las mujeres. Hay que recordar que en 1982 en nuestros pueblos las calles no estaban asfaltadas, cuando iba pueblo por pueblo organizando esas reuniones de poca gente, casi familiares, hablando de violencia de género, me decían pero que estás diciendo, no te metas en la vida de las mujeres y de los matrimonios, es una cuestión privada y que luego se arregla, hacen las paces… Era una visión del mundo machista, con una nula concienciación del papel de la mujer como una pieza fundamental, como piezas del futuro del mundo rural en España; y es que o se cuenta con las mujeres o los pueblos de España carecerán de futuro.
Entonces teníamos que abordar el debate de la igualdad de las mujeres. Aquel año acabábamos de aprobar una Constitución donde se abordaba la no discriminación, y donde los Poderes Públicos debían de velar por la igualdad. Pero las leyes todavía vulneraban los derechos de las mujeres, había que lograr que el Gobierno y las diferentes instituciones tomaran consciencia de la importancia de trabajar en políticas a favor de las mujeres. Fue todo muy lento desde el 82 hasta al año 95 que fue cuando en Pekín se celebra la cuarta Conferencia Internacional de las Mujeres que marcó un antes y un después en la vida de las mujeres. Tuve la suerte de participar activamente en esa conferencia, ya que AFAMMER fue designada por la ONU como observadora. Ahí se resquebrajó de alguna manera el tabú de las mujeres rurales. Fue una reacción en cadena, tanto a nivel nacional como internacional, y en AFAMMER fue la primera organización europea de mujeres rurales. Hasta llegar al día de hoy, que tenemos en marcha un proyecto muy bonito de sensibilización sobre la violencia de género, con talleres y charlas donde han participado casi 5.000 mujeres y donde un 20% de la participación ha sido masculina. Poco a poco vamos rompiendo esa cultura todavía patriarcal en el medio rural. Hay que recordar que el 56% de empleo en el medio rural lo crean las mujeres. Y eso ha sido gracias a nosotras, nosotras creímos en lo que hacíamos; quizás yo que me adelante a mi tiempo; estaba convencida que hablar de las mujeres de los pueblos era hablar del futuro de los pueblos de España. Mucha gente me lo dice, “Carmen fuiste pionera en poner en valor del papel de las mujeres”.

¿Se podría afirmar que 1995 supuso un punto de inflexión?

Sí, en las políticas de los gobiernos a la hora de tratar la problemática de las mujeres rurales, sin duda. Ahí se empieza a tomar conciencia de todo lo que quedaba por hacer. También es cierto que desde que fundé AFAMMER en España ya íbamos dando pasos. Nunca paré de hacer llegar el mensaje a las mujeres en los pueblos… yo salía de mi trabajo y con mi viejo Citroën me iba de pueblo en pueblo a hablar con ellas, a conocerlas. Me decían “hay una mujer que te quiere conocer” y ahí que iba a yo. Así poco a poco empecé a construir esta gran organización. Y en la Conferencia de Pekín tuvimos un papel preponderante, y comenzamos a tener reuniones con mujeres rurales de otros países. Conseguimos que se fijara el 15 de octubre como el Día de la Mujer Rural, y comenzamos a dar visibilidad a AFAMMER. Poner en valor la lucha de la violencia de género, fijar el empleo como pilar fundamental de la igualdad… porque el tener empleo es la base de la independencia para poder decidir.

Poco a poco vamos rompiendo esa cultura todavía patriarcal en el medio rural. Hay que recordar que el 56% de empleo en el medio rural lo crean las mujeres

Y actualmente supongo que verá muchas carencias… ¿Pero en su opinión cuál es la fundamental en lo referente a la igualdad con la mujer?

En estos momentos la falta de empleo en el medio rural, las mujeres hoy hacen lo que se podría denominar “la huida ilustrada”, ya que en cuanto tienen una formación profesional buscan su futuro en el medio urbano. Desgraciadamente la despoblación que se está produciendo es consecuencia de que las primeras en irse son las mujeres y si no hay mujeres, no hay vida, no hay futuro. Hay que poner en marcha proyectos que impulsen el empleo en la sociedad rural. Se puede hacer mucho: los parques nacionales, en la gastronomía, en la rehabilitación de viviendas antiguas donde se pueden dar un alquiler mucho más barato con una alta calidad de vida, etc. Hay muchas ideas para trabajar.

¿Ve usted alguna solución digamos “estrella” para fomentar el empleo rural de la mujer?

No creo que haya “medidas estrellas”, hay medidas que pueden ser puestas en marcha. Tenemos que establecer, al igual que en los programas de igualdad, transversalidad en las medidas para el empleo. Me preocupa mucho que no seamos capaces de convertir un terreno rustico en un terreno urbanizable o de la puesta en marcha de un pequeño polígono industrial con poca burocracia para que los empresarios puedan invertir. Si somos capaces de reconvertir terreno rústico en urbano, y a bajo precio, estamos dando la posibilidad de que se establezcan empresas y se creen puestos de trabajo. Si tiene empleo se comprará una casa, se comprará un coche, pagará sus impuestos… Poner un terreno barato que va a repercutir siempre para una buena economía para el ayuntamiento, es mejor crear 50 puestos de trabajo que te van a consumir en el pueblo y te van pagar los impuestos, que vender un terreno con un precio muy alto y más caro, y que al final tampoco te lo van a comprar. Tenemos muchas opciones. Nosotras además damos formación de pueblo a pueblo y en muchos cursos de gastronomía, transformación de productos, de turismo rural, de productos comercializables, de cooperativas, cuidadoras a domicilio, trabajos en tapicería, restauración de muebles. Puedo que estamos creando trabajo, porque innovar es inventar, es construir, en definitiva.

Hay que luchar contra la falta de empleo en el medio rural, las mujeres hoy hacen lo que se podría denominar “la huida ilustrada”, cuando tienen una formación profesional buscan su futuro en el medio urbano

Pasemos a hablar de su faceta más política… Hay un pensamiento muy manido, donde se considera a los políticos que “todos son iguales…” ¿Cómo se podría defender usted de esas etiquetas?

Creo que como todo en la vida, hay gente de todo tipo. Por ejemplo en la enseñanza tenemos profesores con una vocación de entrega total a sus alumnos donde sacan lo mejor de esos niños y se vuelcan en aquel que es más débil y lo sacan adelante; como también tenemos profesores, que simplemente dan la clase sin implicación personal en construir a ese niño en un hombre de buena voluntad o con futuro en España o una mujer que lidere. Bueno, pues en la política también hay buenos y malos; yo creo que la inmensa mayoría son gente comprometida con los ciudadanos. Yo lo que sí puedo asegurarle es que he dedicado mi vida a un compromiso social y humano de llevar el equilibrio y la justicia social a donde he podido, dando oportunidades a las mujeres de los pueblos de España. Y también me he comprometido con aquellos hombres y mujeres que hayan venido a verme para cualquier tema que les preocupara, como por ejemplo el reconocimiento de la sensibilidad química múltiple que lo conseguí en el 2014, así como otros muchos compromisos sociales o legislativos que han venido de mi mano; y todo esto lo he hecho desde ese compromiso. Y como yo, muchos políticos que trabajan duramente durante 24 horas al día intentando hacer la vida de los demás más fácil.
Llega un momento que más que un compromiso político es un compromiso humano. Ves a Mariano Rajoy demostrando el más absoluto servicio al ciudadano…lo ha demostrado en Cataluña, o evitando el rescate de España por parte de la U.E. cuando parecía inevitable. En su gestión como presidente ha demostrado que su preocupación es trabajar para España sin ninguna clase de partidismo ni sectarismo. Yo amo lo que hago y si crees en lo que haces, quieres hacer posible lo imposible, porque eso es el arte de la vida política ¿no?.

Volviendo al tema de la Igualdad… ¿Qué sería para usted el feminismo?

Una ideología que originó la posibilidad de que las mujeres pudieran abrirse camino en la sociedad del Siglo XIX e incluso del Siglo XX; una ideología de paz, que nunca hizo la guerra, que buscó construir la igualdad y hacer posible que los derechos humanos de las mujeres se respetaran.

Yo amo lo que hago y si crees en lo que haces, quieres hacer posible lo imposible, porque eso es el arte de la vida política, ¿no?

¿Qué pasos ve imprescindibles para lograr esa ansiada igualdad?

En España tenemos una Constitución que ha sido un principio. No solo fue la victoria de la democracia (que no es un poco) también es la Constitución que más ha durado en nuestra historia política y que nos ha dado cotas de libertad y de democracia como nunca hemos conocido, un marco de convivencia donde por primera vez no fue una imposición de los vencedores a los vencidos, sino que enmarca y contiene la voluntad del pueblo español al completo. Y también es la que mejor ha protegido a las mujeres con un Título 14 que ataca todo tipo de discriminación, haciendo que no se puedan vulneran los derechos de las mujeres. Pero hay que trabajar en la igualdad real, como por ejemplo que el salario de la mujer por trabajos similares no sea 12 puntos más bajo en determinadas actividades, o una brecha digital de 7 puntos (y más en la sociedad rural). Y que decir en el tema de la violencia de género que ha originado durante este año 24 mujeres muertes y 28 huérfanos. Hay que trabajar en el día a día, y más en el mundo rural por la presión social que todavía existe. Otro ejemplo es la composición de los Consejos de Administración donde estamos muy lejos de que este equilibrado entre hombres y mujeres. Y es que a día de hoy la igualdad real de oportunidades es una utopía. Pero aun así en España somos privilegiadas porque no se vulneran sus derechos, pero hay que trabajar en la igualdad real de las mujeres, al margen de la parte formal o legal. Por ejemplo en la conciliación familiar y el permiso de paternidad. Hay una brecha donde los hombres solo cogen el obligatorio. Es fundamentar cambiar las mentalidades desde la raíz.

¿Cree que la solución para lograr la igualdad real es legislando o educando?

Ambos caminos van unidos. Cuando una ley nace es fundamental establecer de una forma trasversal medidas educativas y sociales que la acompañen.

Imaginemos que pudiera elegir un puesto político, el que quiera… ¿Cuál escogería?

Realmente estoy muy feliz y satisfecha siendo parlamentaria. Ahora presido la Comisión sobre las drogas, y estoy trabajando intensamente para un Proyecto de Ley para apartar a los menores del alcohol, que es un problema muy pero que muy serio. Hay tomar conciencia de que hay que educar, no criminalizar a los menores, fomentando una forma de vida saludable. Estamos empezando a trabajar, escuchando a referentes en psicología, medicina, etc. Es realmente interesante. De todas maneras yo siempre estoy a disposición de mi partido, y lo que el futuro me deparé seguro que estará muy bien.

Hay que trabajar en la igualdad real, como por ejemplo que el salario de la mujer por trabajos similares sea 12 puntos más bajo en determinadas actividades

¿Cuál es su referente político extranjero?

Hum… Angela Merkel en una personalidad muy poderosa. Educada en el Berlín oriental en una falta de libertad brutal, ha sabido desarrollarse como persona y como política. Su legislación en materia de inmigración es un ejemplo, y esta construyendo una sociedad mejor y más plural. Es una mujer que la historia hablará de ella. Tengo la suerte de conocerla personalmente y es una gran política y una gran mujer.

¿Y español?

El presidente Rajoy. Un gran estratega, y un hombre de estado que ama a España por encima de todo.

¿Y una mujer?

María Dolores de Cospedal, un referente de buen hacer, una mujer que cree en el servicio público y que como Ministra de Defensa está dando un curso de servicio a España y está modernizando al ejército español. Una gran política y gestora, sin duda.

¿Está a favor de las cuotas femeninas en las listas electorales y en los consejos de administración?

Sí, estoy de acuerdo. Cuando se parte de cero hay que abrir un espacio de participación. Y más en los Consejos de Administración. En el Gobierno de Rajoy hemos llegado a un acuerdo con las grandes empresas para que en el plazo de 4 años para que se alcance el 20% (estamos ahora en el 18%).

Pida un deseo político para el nuevo año…

Que sigamos creando empleo y que este llegue a todo el mundo. Que se siga esta senda porque una sociedad con empleo es una sociedad feliz, saludable. El empleo es libertad e igualdad.

Hablemos del Pacto de Estado contra la violencia de género, acordado por todos los partidos…. ¿En qué consiste fundamentalmente?

El Pacto de Estado contra la Violencia de Género es un “sí” histórico a las mujeres por primera vez en España. Es un pacto que les dice a las mujeres “salid de la violencia porque es posible una nueva vida”. Y es que un 77% de las mujeres que han sufrido esa lacra, han conseguido salir, y queremos alcanzar un 100%. Por primera vez pone de acuerdo a todas las fuerzas, sin partidismos ni oportunismos. Es muy positivo y será un vehículo para seguir avanzando para lograr vencer en esta batalla.

¿Ha sido difícil acordar un acuerdo entre todos los grupos políticos?

No ha sido fácil, pero se ha conseguido. Todos hemos dejado un poco de lado nuestra ideología.

El Pacto de Estado contra la Violencia de Género es un sí histórico a las mujeres por primera vez en España. Es un pacto que les dice a las mujeres “salir de la violencia porque es posible una nueva vida”

Alrededor de 600 medidas que estarán dotadas con 1.000 millones de euros para los primeros cinco años… ¿Significará un antes y un después para atajar esta lacra?

Podría ser. Hay que intentar conseguir alcanzar la cifra de cero muertes a manos de los maltratadores. Si, definitivamente pudiera ser que marcara un hito en la lucha contra la violencia de género.

Una de las medidas más demandadas que introduce el pacto es la creación de protocolos en la atención primaria sanitaria y en las urgencias para que los médicos contribuyan a detectar a posibles víctimas cuando se produzcan los primeros abusos…

Realmente esos protocolos ya se recogen en la legislación actual, pero ahora se refuerzan y se mejoran. Y vamos a crear más concienciación social. Damos por hecho que todo el mundo sabe lo que tiene que hacer, y no es así. Hay que trabajar en mejorar la formación de jueces y fiscales, fuerzas y cuerpos de seguridad, sanitarios, etc. Habrá más medios a partir de ahora.

Si tuviera que elegir una medida de todo el pacto, ¿Cuál cree que sería la medida más importante?

Vamos a modificar la Ley General de la Seguridad Social para que nunca más un maltratador pueda cobrar la pensión de viudedad. Hasta ahora un maltratador en la cárcel cobraba la pensión de viudedad, impidiendo que la cobraran sus hijos. Eso es intolerable. Nunca más volverá a pasar eso.

Vamos a modificar la Ley General de la Seguridad Social para que nunca más un maltratador pueda cobrar la pensión de viudedad. Hasta ahora un maltratador en la cárcel cobraba la pensión de viudedad, y no la cobraban sus hijos. Eso es intolerable.

A quemarropa…

¿Cómo es Carmen Quintanilla?  Una mujer comprometida para lograr un mundo más justo
¿Una virtud?  La generosidad
¿Un defecto?  La autoexigencia
¿Un libro?  El Quijote
¿Una película?   «Lo que el viento se llevó»
¿Un cantante?  Julio Iglesias
¿Un cuadro?   “Paseo por la playa” de Sorolla
¿Un viaje?  Australia
¿Un recuerdo?  Mi niñez
¿Un verano?  Los de adolescencia en la playa
¿Un sueño por cumplir fuera de la política?  Ver crecer a mi nieta

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