Dicen las crónicas de la época que Bucéfalo era el caballo más imponente y magnífico de toda la antigua Grecia, pero también el más difícil de dominar de todo el reino macedonio. También cuentan que nadie conseguía dominarlo, y que todos los jinetes, incluso los más hábiles, sucumbían ante su furia siendo derribados a los pocos instantes de intentar montarlo. Pero llego Alejandro, hijo de Filipo II de Macedonia, y se dio cuenta que lo que sucedía es que el caballo tenía miedo de su sombra, por lo que el joven giró la cabeza del corcel hacia el sol y subiéndose de un salto consiguió dominarle sin dificultad. A partir de ese día jamás se separaría de Bucéfalo, convirtiéndose en uno de los caballos más famosos de la antigüedad y su jinete convertiría al Reino macedonio en el Imperio más extenso que el hombre había conocido. 

Pues Battaash es nuestro Bucéfalo. Clase, poderío y particularidades. Porque al flyer de Al Maktoum, al igual que a Bucéfalo, el único rival que le puede vencer es él mismo. Porque a ver, ¿Qué tienen en común su exhibición del último Nunthorpe en York, el King George en Goodwood del 2018 o el inolvidable Abbaye del 2017 en Chantilly? Pues que fueron pistas rápidas, en tracks veloces… y bajaron claramente del minuto. Porque a Battaash no le bate Bluepoint ni cualquier otro oponente, le bate las circunstancias como puede ser la pista de Ascot. Cuanto más cerca se este del minuto, más posibilidades hay de que muerda el polvo. Y es que el mejor Battaash en su esencia era (es) imbatible, no ya por los rivales de mañana, sino por ninguno de sus coetáneos. Su repetido 129 es inalcanzable para esta generación. Por ponerlo en contexto Blue Point le bate dos veces en Royal Ascot marcando 122 una vez, y 117 otra (sí, no es una errata) Porque si hay que galopar rápido, Battaash es una galerna, pero si hay que galopar despacio, es una tortuga. Y es que los cracks cuando son de ley, no tienen término medio, no son oficinistas.

Battaash ha sido capaz  de marcar unos registros solo a la altura de los mejores sprinters de las últimas décadas, y su calidad y plasticidad on irrepetibles. Pero no en Ascot. ¡Ah! por cierto, sobre si ganará mañana… yo creo que sí. Su cara b de relleno del single tiene más talento que el mejor hit de sus adversarios. Aunque se acerque al minuto, vamos con Battaash.

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