Fotos Beatriz Jericó
“La vida da muchas vueltas, por eso hay que aprovechar cada oportunidad como si fuera la última.” Esa ha sido una de las tantas cosas que me ha recordado hoy Agoney. Con tan solo veintidós años, y tras haber pasado por el programa de televisión Operación Triunfo, el cantante ha sacado su primer single, “Quizás”, un tema  muy distinto a lo que la industria de la música nos tiene acostumbrados; cargado de reivindicación y de ganas de decir algo.

 

El viernes sacaste tu nuevo single “Quizás”, fuiste nº1 en ITunes y alcanzaste 1 millón de reproducciones en YouTube en menos de 48 horas, ¿cómo te sientes?

Me siento raro. Jamás esperaba esta acogida hacia un single tan distinto a lo que existe y a lo que triunfa hoy en día en la industria. El hecho de que la gente esté abierta a escuchar otro tipo de música me parece algo maravilloso. Además, ya me están preguntando por más singles y por nuevos proyectos. Tienen ganas de más, y eso me hace muy feliz.

Háblame de la Academia y de tu paso por Operación Triunfo. ¿Qué ha significado para ti?

Mi paso por Operación Triunfo fue una montaña rusa. Dentro de la Academia viví los mejores y los peores momentos de mi vida a nivel artístico. Me quedé sin voz al realizar actuaciones tan espectaculares como la de “Eloíse. Es un programa increíble y cuando me preguntan qué ha significado para mí y me pongo a pensarlo, llego a la conclusión de que soy incapaz de describirlo con palabras. No puedo. El otro día estábamos en el concierto de Valladolid y recordé el momento en el que compusimos “Camina, allí, todos en el sofá. Inmediatamente me puse a llorar, tanto que me dije: “por favor, Agoney; para.” Es algo único. Tienes que vivirlo para comprenderlo.

“cuando me preguntan qué ha significado para mí operación Triunfo llego a la conclusión de que soy incapaz de describirlo con palabras”

¿Dirías entonces que ese es tu mejor momento, el instante en el que compusisteis “Camina”?

Es uno de los recuerdos más bonitos que guardo. Estábamos todos reunidos en los sofás y con los pijamas puestos. Esto que te voy a contar nunca se llegó a emitir en el directo, pero hubo un momento en el que yo tenía mi infusión y se la derramé a Miriam sin querer. Ella se levantó y empezó a decirme: “pero qué haces, pero qué haces…” Componíamos sobre la marcha. Sin duda, fue algo tan, pero tan bonito; que será imposible olvidarlo. Eso, y la unión que formamos.

Y tus compañeros, ¿cómo es y cómo era vuestra relación? ¿Os resultó fácil la convivencia?

Nuestra relación es fantástica. Al principio, la convivencia fue un poco más complicada para todos. Ninguno habíamos convivido con tantas personas en un espacio tan reducido y sin salir ni tener noticias del exterior. Poco a poco, nos fuimos adaptando y todo mejoró. La situación era la misma para todos. La atmósfera que llegamos a crear era muy bonita. Después del programa vino la gira, y una gira también une muchísimo. Vas recorriendo toda España cantando, e incluso yo fui a Portugal con otros compañeros. Los recuerdos son increíbles. Espero seguir teniéndolos, espero seguir quedando, cenando o yéndonos de vacaciones a algún lugar todos juntos; ¿por qué no?

Cuéntame una anécdota de la gira.

Hay demasiadas. Roi gasta muchas bromas…(ríe). Recuerdo una en la que casi me muero de la risa, y te la tengo que contar: Pasamos Juan Antonio, Ricky y yo por el pasillo y se oímos a Roi decir: “chicos, asomaros a mi habitación, pero venid sin los móviles”. Nos miramos unos a los otros preguntándonos qué sería lo iba a hacer esta vez. Y claro, le tiramos nuestros móviles, pero él no sabía que Ricky tenía un teléfono de más y se puso a grabar. De pronto, aparece Roi, desnudo, y gritando. Yo creía que me moría en ese momento. Apenas podía respirar y no conseguíamos parar de reírnos. Roi es muy gracioso.

¿Cuál fue la actuación que más disfrutaste en Operación Triunfo? ¿Y la que más te costó?

“Eloíse”, sin duda alguna. Fue todo un reto para mí y, de hecho, lo sigue siendo. Lo pienso cada vez que tengo que cantarla en los conciertos. Es muy dura a nivel interpretativo. La coreografía, esas notas del final… La actuación es difícil y para mí, ha sido una de las mejores. Sobre todo, porque también es la que más me costó. Por eso le tengo tanto cariño. Cuando conseguí controlar la canción, me di cuenta de que era la que más disfrutaba. Es decir, para mí esta canción supuso un reto muy grande, y poder llegar a la meta después de todos esos obstáculos, es increíble. Eso me hizo querer más, y entonces llegó “What have you been”, otro reto, pero “Eloíse” fue mi primer gran desafío en Operación Triunfo y mi primer gran logro.

“Eloíse” fue mi primer gran desafío en Operación Triunfo y mi primer gran logro”

Si no me equivoco adoras a Mónica Naranjo. ¿Cómo te sentiste al saber que ella quería que tú fueras a Eurovisión?

¿Que cómo me sentí? ¡Se me caía la baba! (ríe). En plató me sentía como si fuera un niño pequeño, no paraba de preguntarme si aquello era real. “¿De verdad Mónica Naranjo está pidiendo que yo vaya a Eurovisión?” Muchos sueños se estaban haciendo realidad a la vez, y el hecho de que uno de mis mayores ídolos, más allá de Eurovisión, me dedicara palabras tan bonitas, como las de que tenía un gran magnetismo y que había nacido con una estrella, son palabras que no olvido. Simplemente no puedo olvidarlas. Muchas veces, cuando me siento incapaz de hacer algo me pongo un vídeo que tengo guardado en el que aparece Mónica diciéndome esas palabras tan bonitas. Me lo pongo y me digo a mí mismo que yo puedo. Si ella lo pudo ver en mí, yo mismo lo tengo que ver.

Si te propusieran representar a España el año que viene, ¿aceptarías?

Si el tema es bueno y la gente quiere sí, por supuesto. Sí, sin dudarlo.

¿Y decir adiós al programa, fue duro?

Creo que soy el único de los dieciséis concursantes que nunca le dijo adiós a Operación Triunfo, y digo esto porque, claro, tuve una semana en la que entraba y de salía sin parar, y para mí fue raro. Dije adiós el primer día, pero sin ninguna pena porque sabía que al día siguiente tenía que volver. Mis compañeros no paraban de llorar, pero yo me marché riéndome y les dije: “bueno, chicos; me voy a ver el exterior y mañana vuelvo”. Mi marcha fue bastante tranquila, por esa parte no sufrí demasiado. Sin embargo, si ahora tuviera que volver, sí que sufriría y mucho.

¿Qué significó para Raoul y para ti el momento en el que cantasteis “Manos vacías” y terminasteis con la frase “por el amor, por la libertad, por la visibilidad”?

No nos esperábamos que aquello terminara haciéndose viral. El mayor boom de “Manos vacías” vino después del concierto en el Palau San Jordi en Barcelona. Durante más de 18 horas el hastag #PorelAmorlaLibertadylaVisibilidad fue trending topic y muchas personas salieron del armario. Me emocioné muchísimo, no me lo podía creer. Nosotros acordamos en decirlo juntos, en darnos el beso, pero ya está. Ese día fui consciente de la influencia que tenemos en muchas personas, el día en el que tantas personas por fin se sintieron libres gracias a nosotros. Fue magnífico. El día 3 de marzo, día de los armarios rotos, será un día que jamás olvidaré.

Ese día fui consciente de la influencia que tenemos en muchas personas, el día en el que tantas personas por fin se sintieron libres gracias a nosotros. El día 3 de marzo, día de los armarios rotos, será un día que jamás olvidaré.”

¿Qué ha supuesto para ti el lanzamiento de “Quizás”?

Para mí, “Quizás” es un tema muy reivindicativo. Representa todo aquello que tenía guardado dentro. Todo el mundo guardamos algo de rencor hacia ciertas personas y, a veces, sentimos la necesidad de decir algo. El tema llegó a mí como si fuera una carta y cuando la leí, supe que eso era justo lo que yo quería decirle a un par de personas, lo que yo quería hacer de verdad. Había grabado otras cosas, pero pedí disculpas y nos pusimos con “Quizás”. Necesitaba sacarlo y que la gente lo escuchara. No te haces una idea de lo que disfruto cuando la canto.

El videoclip es sencillo, pero a la vez tiene elementos que no pasan desapercibidos como es el vestuario, la coreografía y la normalización del maquillaje masculino, que me parece una maravilla, por cierto. ¿Qué habéis tratado de transmitir con el videoclip?

Cuando me senté a debatir la composición del videoclip yo aclaré que quería bailar, y mucho. Quería bailar durante todo el videoclip. Entonces, el equipo se puso a pensar y me propuso hacer Vogue. Me puse a investigar sobre el tema y descubrí que estaba hecho a la medida perfecta para mi canción. El Vogue fue un movimiento fantástico en su época y me parecía que rescatarlo, aunque solo fuera un poco, era una idea maravillosa.

Con respecto al maquillaje, también fui yo el que pedí que nos maquilláramos. Lo hacía y lo hago durante los conciertos y ya es algo que forma parte de mí como personaje en el escenario. Me apetecía mantenerlo. Es algo muy guay.

En la canción mencionas varias veces un gran aprendiz, ¿de qué te consideras aprendiz?

Me considero un aprendiz de la vida, tanto de lo bueno como de lo malo. Personalmente, creo que he aprendido más de lo malo que de lo bueno. A lo largo de mi vida y desde pequeño, he recibido muchas lecciones que me han hecho aprender mucho, y en este último año he sufrido lo mejor y lo peor de mi vida. Eso me ha dado el equilibrio que necesito y me ha enseñado a vivir un camino con los pies bien asegurados sobre la tierra.

¿Continúas con tu formación musical?

Por supuesto. Cada día practico mi voz. Eso sí, debería hacer más deporte (ríe). Pero sí, por supuesto que sí. Creo que nunca dejaré de formarme como músico.

“fui yo el que pedí que nos maquilláramos. lo hago durante los conciertos y ya es algo que forma parte de mí como personaje en el escenario. Me apetecía mantenerlo”

¿Cuáles son tus referentes?

Siempre digo que tengo dos tipos de referencias, unas musicales y otras vocales. A nivel vocal, amo a las divas como Whitney Houston, Céline Dion, Mónica Naranjo o Mariah Carey. Sin embargo, como referentes musicales tengo a grupos como Muse o Queen. Me encantan, y la fusión entre ambos es lo más.

Estuviste colocando pegatinas junto a Noemí Galera durante el casting de la nueva edición de Operación Triunfo en Tenerife. ¿Qué sentiste ante el cambio de esperar y ansiar que te pongan esa pegatina y ser tú el que lo haga?

Fue muy difícil. Siempre me pregunté qué sería lo que escucharían ellos a través de los auriculares. El día que me los puse descubrí otro mundo. Se escucha absolutamente todo a través de ese micro. Si lo pusieras a cuarenta metros y dos personas estuvieran hablando, escucharías todo lo que estuvieran diciendo. Es una tarea muy complicada. Admiro al equipo de casting, pero también es verdad que no había hecho ni un año desde que yo hice el mío y eso hace que te preguntes en qué momento de la vida has pasado de estar en un sitio a estar en otro. Fue como un regalo.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Me encanta que me preguntes esto porque, si me lo preguntas, eso quiere decir que habrá más proyectos. La gente quiere más, y aunque todavía no se sepa con claridad, yo tengo claro que sea por el medio que sea, quiero sacar un disco. Lo que todavía no sé es si el siguiente paso será otro single. Sé que haré varios conciertos, el 7 en Calatayud, y de aquí a final de año sé que estaré cantando por muchos sitios de España. Así que estoy feliz de poder conocer a todo el mundo que viene a vernos. Después de cada concierto me quedo en el hotel, la gente se acerca a mí, y a mí me encanta quedarme y poder conocerla.

¿Podríamos decir que estás cumpliendo tu sueño?

Sí. Podríamos decir que mi sueño lo estoy cumpliendo ahora mismo; haciendo esta entrevista, por ejemplo. Al fin y al cabo, mi sueño era publicar cosas mías, con mi sello y poder presentarlas, que la gente las escucharas y que las corearan. El otro día en Valladolid, las 15.000 personas que pensaba que había estaban cantando mi canción. Luego leí que había alrededor de 25.000 personas; una locura, y que todas estuvieran coreando “Quizás“, fue algo más que un sueño.

Por otra parte, cuando cumples un sueño, ese sueño pasa a la historia. Los sueños son sueños porque no se cumplen. Son objetivos todo aquelllo que se cumple, y al final, cumplir uno de ellos, solo sirve para querer conseguir otro, y otro, y otro… El problema viene cuando pensamos que ese objetivo es una meta inalcanzable. Eso son los sueños, y lo sueños están para soñarlos. Hay que convertir los sueños en objetivos.

¿Y qué le dirías a alguien que quiere dedicarse a la música?

Mi familia siempre me lo dijo: “haz lo que quieras. La vida es impredecible.” Yo ahora mismo estoy hablando contigo, pero luego puedo salir a la calle y puede atropellarme un coche. Suena súper dramático, pero nunca sabes qué va a ocurrir. La vida es impredecible. Hoy estoy aquí y mañana puedo estar regresando a mi casa y dedicándome a algo totalmente diferente a la música. Nunca se sabe. Por lo que el tiempo que esté aquí voy a disfrutarlo a tope, y eso es lo que deberían hacer las personas. Al fin y al cabo, la vida da muchas vueltas, por eso hay que aprovechar cada oportunidad como si fuera la última. Hay que disfrutarla a tope y luchar por todo aquello que quieras conseguir.

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