La nostalgia vende, es indudable, y en cualquier ámbito. En ropa, en cine o en música, lo vintage mola. Y, por supuesto, el mundo de las series de televisión no podía permanecer al margen de esta corriente (perpetua, pero corriente al fin y al cabo). Desde la norteamericana “Aquellos maravillosos años”, pasando por ese fenómeno social llamado “Cuéntame”, las cadenas de televisión conocieron de primera mano el encanto de los recuerdos. Porque para la gente de más edad, todo lo pasado es mejor y para los más jóvenes es como una especie de ciencia ficción (más ficción que ciencia) divertida y sorprendente.

 

 

Y así Antena 3 estrenó el pasado lunes su nueva apuesta de ficción, “45 revoluciones”, serie ambientada en los efervescentes años 60, donde nos narran la creación en una afamada casa de discos de una nueva división dedicada al pop rock, música que empezaba a despuntar a principios de los 60´s. Y aunque siempre es difícil juzgar (o prejuzgar) una serie por su primer capítulo, hay que señalar que las impresiones producidas por “45 revoluciones” están a la altura de las altas expectativas que había despertado. Para comenzar hay que resaltar que la acción de esta primera entrega no decae en ningún momento, como si hubieran intentado comprimir lo que hasta ahora se contaba en capítulos de 70 minutos, en los escasos 50 minutos que duran en esta serie. Y es que este nuevo metraje es sin duda un acierto, y más en una serie de este corte. La cámara se mueve, todo es trepidante, veloz, como si se quisiera reflejar técnicamente los cambios sociales que se están produciendo en esos años. Porque en “45 revoluciones” hay ritmo, y lógicamente hay música, pero no todo son fuegos artificiales, estando más cerca de la sucia realidad de “Fariña” que de las sedas y abalorios de “Velvet”, ambas series, al igual que “45 revoluciones”, producidas por Bambú. Y como es habitual en los trabajos de esta productora, todo está cuidado hasta el más mínimo detalle. El guion esta trabajado, y la creación de los personajes se puede dejar de catalogar como poco de brillante, porque se podría decir que, como bien indicaron sus responsables en la presentación de “45 revoluciones”, es una serie “de personajes”, ya que el elenco, con caras no muy conocidas, es indudablemente uno de los puntos fuertes de esta serie. Así en su capítulo presentación conocemos a Guillermo Rojas, brillantemente interpretado por Iván Marcos en el papel de ejecutivo idealista y visionario y a Roberto (Carlos Cuevas), un joven cantante con sus luces y sus sombras.

 

 

Pero si hay un personaje que se come la pantalla sin duda es el de Maribel Campoy, empleada de la casa de discos Futura, y que está magníficamente interpretado por Guiomar Puerta. Esta actriz nacida en Bilbao, se dio a conocer a nivel nacional en el papel de Catalina de Austria en la serie de la TV 1 “Carlos, rey emperador” y a Alba en Derecho a soñar”. Dotada de una indudable fotogenia, Guiomar sabe trasmitir la firmeza, pero también las dudas e inseguridades, de la joven atrevida y emprendedora Maribel. Sin duda habrá que seguir con atención a Guiomar Puerta, una bocana de aire fresco que lleva camino de ser una de actrices revelación de este 2019.

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