Del fuego a las brasas sería un resumen preciso de la controversia española desde el fin de semana. La crisis diplomática con Marruecos se cierra abriendo otro con Argelia. ¿Por qué el cambio de postura de España respecto al Sahara Occidental ha causado tanto estupor? De facto el Sahara lleva décadas siendo una provincia marroquí.

Como la mayoría de las controversias diplomáticas, este embrollo peca de una teatralización excesiva. Hace un año Marruecos llamó retiró a su embajadora de Madrid. El lunes, mientras Argel llamaba a consultas a su embajador en España, la embajadora marroquí regresaba nuestro territorio.

“La crisis diplomática con Marruecos se cierra abriendo otro con Argelia.”

¿Pero todo esto por qué? ¿Tanto han cambiado las cosas? España hace décadas que no mueve un dedo por el Sahara. Desde los años noventa la situación de su ex colonia no ha supuesto un problema para su acercamiento diplomático con Marruecos. Sin embargo, ahora ha dado un paso más, por carta, o sea, por escrito, nuestro gobierno ha manifestado su aprobación al plan de autonomía marroquí.

España se une a una larga lista de Estados que reconocen el Sahara Occidental como territorio marroquí. Esto supone una gran victoria para Marruecos ya que a ojos del derecho internacional España como ex potencia colonial era la nación con mejor legitimidad legal para impulsar la autodeterminación del Sahara.

“El lunes, mientras Argel llamaba a consultas a su embajador en España, la embajadora marroquí regresaba nuestro territorio.”

Jurídicamente, al dar por bueno el plan de autonomía marroquí, España acepta que es una forma válida para la autodeterminación saharaui. Mutatis mutandis, esta es la tesis de Marruecos.

¿A qué se debe este giro diplomático? Hace apenas unos meses España acogió al líder del Frente Polisario para tratarle de COVID-19. Esto provocó la marcha de la embajadora de Mohamed VI. Ahora decimos que el Sahara es marroquí, lo que implica romper relaciones con el Polisario. ¿Cómo se entiende esto? ¿Qué estrategia sigue España? En mi opinión, ninguna. España actúa aquí bajo presión de sus socios europeos y seguramente obtendrá algo en Bruselas a cambio de esta cesión, pero no en Rabat.

“España se une a una larga lista de Estados que reconocen el Sahara Occidental como territorio marroquí.”

Explicado en términos lo más resumidos posibles, podríamos decir Europa sí tiene una estrategia real contra el cambio climático. Esta estrategia no incluye molinos, placas solares ni energía geotérmica. Se basa en una “muralla magrebí” o si se prefiere, una serie de “Estados tapón” contra los movimientos migratorios.

El principal efecto del cambio climático este siglo será la desertización de buena parte de la Costa de Oro y el África central. Esto cambiará radicalmente los movimientos migratorios africanos. Y es que, en contra de lo que habitualmente se cree, la mayor parte de la migración africana es interna. Nigeria, Sudáfrica, el sur del continente y hasta cierto punto Egipto son sus principales receptores.

“El cambio climático […] cambiará radicalmente los movimientos migratorios africanos”

No obstante, la desertización se sigue agravando. Sólo en 2018 la sequía mató a 250.000 personas en Sudán del Sur, Sudán, Níger y Etiopía. En las últimas dos décadas, la comunidad científica ha llamado la atención repetidas veces sobre la acelerada desertización de África occidental.

Y occidente ha tomado medidas al respecto. ¿Construir desaladoras y canalizaciones de agua potabilizada para amortiguar el desastre y evitar la migración forzosa de millones de persona? No. Empezar a levantar una franja de Estados en el Magreb cuyas corruptas élites, sin duda estarán encantadas hacer de la brutal contención de las migraciones su modus vivendi.

Marruecos es consciente de hasta qué punto pueden ser perjudiciales, para los partidos tradicionales europeos, sobre todo de Francia y España, que se multipliquen los asaltos a la verja de Ceuta y Melilla. Ya no digamos si esas oleadas consentidas o directamente planificadas se producen cerca de unas elecciones. Sin ningún escrúpulo, la monarquía alauí hace uso de sus bazas para ir obteniendo lo que desea: fondos extranjeros.

“Marruecos es consciente de hasta qué punto pueden ser perjudiciales, para los partidos tradicionales europeos que se multipliquen los asaltos a la verja de Ceuta y Melilla”

¿Y Argelia qué pinta en todo esto? La mayoría de exiliados saharauis se encuentra en los campos de Tinduf, en suelo argelino. Des de su independencia, Argelia ha estado en manos de unas élites militares no menos corruptas y brutales que la familia real marroquí y sus acólitos. Eso sí, tienen más peleas internas. La rivalidad entre Argelia y Marruecos se acentúa a lo largo de toda la guerra fría, cuando sólo el reino alauí escogió el bloque occidental, mientras de Orán al Sinaí, todos los países eran o pro-soviéticos o no alienados.

Con franqueza, dudo del sincero interés de Argel por los saharauis. Más bien son un peón en su chanzas y bravuconadas contra el país vecino. Sin embargo, ahora mismo sus portavoces y el cuerpo jurídico de la O.N.U. llevan la razón. Al aceptar el plan de autonomía marroquí España incumple el principio de autodeterminación a los pueblos colonizados, como el saharaui, recogido en el derecho internacional. Y como ex potencia colonial esa ha sido y seguirá siendo nuestra responsabilidad.

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