La Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales (ILGA Europe) ha presentado su informe anual (Annual Review 2020) en el que somete a análisis la situación del colectivo LGTBI y sus familias en 54 países de Europa y Asia Central. Este informe no deja bien parada a España precisamente. Alerta de que la irrupción de la extrema derecha tiene una relación directa con el aumento de casos de LGTBIfobia, critica también la aparición del llamado PIN Parental y el aumento de los casos de bullying en los colegios.

En el informe también se denuncia el ataque a las que se ven sometidas las personas trans por parte de sectores feministas y también alerta de del ataque que sufren las familias formadas por Gestación Subrogada en nuestro país, y para ello pone el ejemplo de las declaraciones de distintas políticas valencianas del pasado noviembre de 2019 en les Corts.

«El uso de las instituciones públicas para atacar a modelos de familia es, además de cobarde, un abuso de poder impropio – e indigno- de alguien que se llame progresista»

Como vemos, nada nuevo bajo el Sol, salvo que ahora ILGA, que reúne a más de 1600 organizaciones de todo el mundo, está avisando que los Derechos Humanos de las personas LGTBI están siendo, cuanto menos, atacados en España. El uso de las instituciones públicas para atacar a modelos de familia es, además de cobarde, un abuso de poder impropio – e indigno- de alguien que se llame progresista. El señalamiento de las personas trans por parte de un sector del feminismo no es nada nuevo: se arrogan la exclusividad de “lo femenino” para pontificar, en una suerte de nueva religión laica, sobre lo que es canónicamente mujer o, como ellas mismas dirían, lo que son “hombres pintados de tías”.

No será nunca suficiente con denunciar estas actitudes. Afortunadamente contamos con ILGA para poner voz a las familias y a las personas a las que quieren discriminar, señalar y vejar. Gracias a ILGA,  y a Crezco, a Asfagalem, Colectivo Galactyco, Colectivo No te Prives, Families LGTBI, Galesh, Galehi, SNH, Asociación por la Gestación Subrogada, Adriano Antinoo, y  tantas otras, contamos con voz para frenar este despropósito para con las personas trans y las familias por Gestación Subrogada.

El activismo en España, a pesar del silencio de algunas asociaciones y activistas, es un activismo responsable, consecuente, valiente y comprometido. Un activismo que no calla ante el dedo acusador de nadie. Estoy orgulloso de mis compañeros de batalla, me siento orgulloso de toda esta responsabilidad que desprenden, de cómo anteponen el interés colectivo al interés personal. Es por gente como ellos, ellas y elles por los que merece la pena seguir hacia adelante.

«Los derechos de las personas trans son derechos humanos. Y las familias formadas por Gestación Subrogada son modelos de familia a respetar: lejos de ser un peligro social, son parte de la consolidación de la igualdad»

Los derechos de las personas trans son derechos humanos. Y las familias formadas por Gestación Subrogada son modelos de familia a respetar. La diversidad familiar y la diversidad sexual y reproductiva, lejos de ser un peligro social, son parte de la consolidación de la igualdad. Seguiremos denunciando el acoso y seguiremos reivindicando lo justo, con el respaldo de ILGA y con el de millones de activistas de todo el mundo. Un activismo responsable es un activismo que genera sinergias para lograr un mundo mejor; y en esas estamos, en tejer redes de activismo responsable.

Seguimos.

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